Los pasillos de la Presidencia Municipal de Frontera no serán los mismos con la ausencia de la regidora.
Por: Mónica Meza
FRONTERA COAH.- En el escenario político era una mujer aguerrida, era una fiera cuando se trataba de defender a la ciudadanía ante las injusticias, así era Esperanza Guadalupe Martínez Maltos, una mujer que sin duda será recordada por muchos y que deja un gran ejemplo de lealtad, de trabajo honrado y de dignidad humana.
Los pasillos de la Presidencia Municipal de Frontera no serán los mismos con la ausencia de la regidora, esa regidora que siempre tuvo un buen rostro y una enorme sonrisa para la gente, mucha gente que llegaba a buscarla especialmente a ella porque sabían que los iba a ayudar.
“Lupina” como le decían quienes la apreciaban, siempre vestía a la moda, era coqueta por naturaleza, no podías faltar los accesorios que hiciera juego con su vestimenta, y no hubo un solo día que faltara a su oficina para atender a la ciudadanía.
En los pasillos ya no se escucharán sus gritos, su voz fuerte mientras llamaba por teléfono, exigiendo la atención para la gente, gritos llenos de coraje con los que respaldaba a los ciudadanos con problemas en SIMAS, en alguna calle con fugas de agua, con problemas en el drenaje.
Hoy ya no está físicamente pero sin duda seguirá siempre presente en los corazones de la gente que la conoció, mismos que acudieron a la iglesia Sagrado Corazón de Jesús de la Zona Centro donde se realizó una misa de cuerpo presente.
Posteriormente fue llevada a la presidencia municipal en donde se vivió un momento de gran conmoción, se proyectó un video en el que salía la regidora haciendo su labor, ahí colocaron el féretro en el mismo lugar por donde la funcionaria pasaba y saludaba a quien se encontrara en el camino, lo que la llevó a hacerse de grandes amistades que hoy lloraron su muerte.
En la misma presidencia, los integrantes de cabildo la homenajearon con fuertes aplausos reconociendo la labor que en vida realizó durante muchos años quien fuera una gran gestora social, ahí el alcalde Roberto Piña tomó la palabra para reconocer a la mujer con quien llegó a hacer mancuerna, señalando que Frontera necesita más personas como ella, apasionada por ayudar.
Posteriormente fue llevada a las oficinas del Partido del Trabajo en donde por muchos años militó, ahí se escuchó a sus compañeros gritar “Lupina amiga, el cielo a ti te espera” para posteriormente brindarle un fuerte aplauso entre lágrimas y tristeza.
El cuerpo de la regidora fue llevado al panteón Dolores donde los regidores y el alcalde montaron guardia de honor, un momento que conmovió mucho pues todo fue mientras sonaba el mariachi, sus familias, especialmente su nieto agradeció a todos por haberlos acompañados en estos momentos tan difíciles, agradeció a todos por formar parte de la vida de su abuela y les pidió que nunca se olviden de ella.
Hasta en el último momento, la regidora lució hermosa en su féretro, tan divina como en todos los días en su andar por la presidencia municipal, que descanse en paz Esperanza Guadalupe Martínez Maltos, una gran gestora social.