La pensión del Bienestar es requisito para el ingreso de un abuelo.
Por: Mónica Meza
FRONTERA COAH-. En la zona metropolitana se encuentran tres asilos de ancianos, los cuales operan bajo donaciones pero también con las pensiones de los adultos mayores, a cambio reciben los cuidados, la alimentación, revisiones médicas, psicológicas y actividades que les permitan mejorar su estado de ánimo.
Todo depende de la persona que vaya a ingresar, su edad, su condición física pero en la mayoría de los casos les piden la Pensión del Bienestar que son 4 mil 800 pesos bimestrales, una parte es para la adquisición de alimentos, comida, frutas, verduras, pañales y el pago de los servicios básicos y otra es para que el adulto mayor pueda darse ciertos lujos dentro del asilo, es decir solventar el gasto que conlleva el cumplir sus antojos.
En un asilo de ancianos el adulto mayor recibe almuerzo, comida, cena, así como la convivencia entre ellos, cuenta cuentos, cantos, actividades que les permitan no estar en la ociosidad.
Al ingresar se les pide un acta de salud para ver el estado de salud que tienen para brindarles medicamentos que se necesitan, se les proporcionan y si no los tienen algún familiar los tiene que llevar, en caso de no tener familiar se adquiere con el recurso de la pensión.
Dentro del asilo se cuenta con médico geriatra que los revisa constantemente, hay psicólogos, enfermeros, médico de cabecera, además se requiere del consentimiento de la persona que será ingresada, es importante que sepa que entrará al asilo, que lo atenderán y que tiene el derecho de salir cuando quieran si no están a gusto o sí el familiar quiere llevárselo algunos días a su domicilio.
“El ambiente es agradable para los ancianitos, en navidad mucha gente es lleva bolsitas, pañales, cobijas, pasan días con ellos, les hacen fiestas, bailables, lo mismo en otras fechas del año como en septiembre, día de las madres, del padre, entre otras festividades”, comentó el familiar de uno de los adultos en el asilo.
Agregó que hay un día de la semana que se realiza una misa exclusivamente para ellos y si no pueden ir hasta la capilla, el padre acude a las camillas a llevarles la ostia.
Muchas familias optan por llevar a sus abuelitos al asilo debido a que no pueden cuidarlos por cuestiones laborales, por alguna enfermedad, pero también están los que no les quedó otra opción pues sus familiares no quisieron hacerse responsables.