Conmemora iglesia Domingo de Pascua

El obispo Hilario González enfatiza la importancia de ser testigos de la fe y la esperanza en la vida cotidiana.

Por: Marco Juarez

SALTILLO, COAHUILA.- La comunidad católica de Saltillo celebró con alegría el Domingo de Pascua, una de las fechas más significativas del calendario litúrgico, marcada por la conmemoración de la resurrección de Jesucristo. En templos de la ciudad, los fieles se reunieron para proclamar el "¡Aleluya!" que simboliza la victoria de la vida sobre la muerte.

¿Qué destacó el obispo Hilario González en su mensaje?

En su mensaje semanal, el obispo de la Diócesis de Saltillo, Hilario González, subrayó que "Jesús resucitado nos abre las puertas de la vida eterna", al recordar que la Pascua representa el inicio de un tiempo de gracia y renovación espiritual para los creyentes.

Explicó que esta celebración tiene su origen en la Vigilia Pascual, considerada el centro de la fe cristiana, donde se proclama la luz que disipa las tinieblas, la palabra que transforma y el agua viva que purifica. Asimismo, destacó que la resurrección de Cristo es la base de la esperanza cristiana y el fundamento de una vida nueva.

¿Cómo se relaciona la resurrección con la vida cotidiana de los creyentes?

El mensaje episcopal retomó el testimonio de los apóstoles, quienes tras presenciar la muerte y resurrección de Jesús, asumieron la misión de anunciar la salvación. En ese sentido, González exhortó a los fieles a continuar con ese legado mediante su propio testimonio de vida.

"Somos continuadores de este anuncio de salvación. Con nuestras acciones debemos proclamar que la misericordia de Dios es eterna y que su gracia sigue presente en el mundo", señaló.

El obispo también hizo referencia a las enseñanzas de San Pablo, quien invita a centrar la vida en los bienes espirituales. Según explicó, la resurrección implica dejar atrás aquello que no trasciende y orientar el corazón hacia una plenitud que va más allá de lo material.

Al reflexionar sobre el Evangelio, destacó el proceso que viven los discípulos: del desconcierto ante la muerte de Jesús, al encuentro con el resucitado que transforma el dolor en esperanza. En este sentido, comparó la experiencia de la resurrección con un "terremoto espiritual" que sacude la vida interior y permite redescubrir la fe.

Finalmente, el obispo de Saltillo llamó a los creyentes a vivir su fe de manera activa, reconociendo la presencia de Cristo en la vida diaria y comprometiéndose a anunciar su mensaje en medio de los desafíos cotidianos.

"Seamos cristianos vivos, testigos de su resurrección, comprometidos en anunciar las maravillas que Dios sigue haciendo en nuestra vida", concluyó.

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