Se apaga una luz en familia sifuentes

La familia Sifuentes González celebraba la graduación de su hijo mayor cuando ocurrió la tragedia. La alegría se tornó en dolor tras el accidente vial que cobró la vida de la menor.

Por: Azucena Tenorio

FRONTERA, COAH.– Hasta hace apenas un día, la casa de Herminia González Guispot y Roberto Sifuentes era escenario de sonrisas, fotografías y aplausos. La familia celebraba con orgullo la graduación de kínder de su hijo mayor, un momento que marcaba el inicio de una nueva etapa y que reunía a los cuatro integrantes del hogar en torno a la alegría.

Nadie imaginaba que, apenas unas horas después, esa misma familia enfrentaría el dolor más profundo: la pérdida de la más pequeña de la casa.

Con apenas dos años de edad, la niña falleció la tarde de este viernes tras resultar gravemente lesionada en un accidente vial. Pese a los esfuerzos de paramédicos, policías y médicos por salvarle la vida, su corazón dejó de latir al llegar a la Clínica 7 del IMSS.

Su ausencia deja un silencio imposible de llenar. También cambia para siempre la historia de una familia que, de un momento a otro, pasó de celebrar un logro escolar a despedir a una hija y hermana.

Para su hermano, la emoción de haber concluido el kínder quedó inevitablemente marcada por la tragedia. La pequeña, quien apenas comenzaba a descubrir el mundo con la inocencia propia de su edad, ya no estará para acompañarlo en los juegos, las travesuras y los recuerdos que ambos apenas empezaban a construir.

Quienes conocen a Herminia y Roberto describen a la menor como una niña alegre, cariñosa y llena de vida, capaz de iluminar con una sonrisa cualquier momento. Su partida ha conmovido a familiares, vecinos y amigos, quienes han expresado su solidaridad con la familia en estas horas de inmenso dolor.

Accidente vial en Frontera

Mientras las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer las circunstancias del accidente, la comunidad acompaña a la familia Sifuentes González en un duelo que resulta imposible de comprender para cualquier padre.

Porque hay pérdidas que no encuentran explicación y porque ninguna despedida debería llegar cuando una vida apenas comenzaba.

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