Cerca de mil 900 trabajadores fueron despedidos en la planta de General Motors en Ramos Arizpe.
Por: Staff / La Voz
SALTILLO, COAHUILA.- Luego del despido de cerca de mil 900 trabajadores en la planta de General Motors ubicada en Ramos Arizpe, consecuencia del ajuste en la producción ante la baja en la demanda de vehículos eléctricos, el obispo de la Diócesis de Saltillo, Hilario González García, expresó su respaldo espiritual a las familias afectadas y pidió no caer en el desaliento.
El jerarca católico señaló que iniciar el año sin empleo representa un golpe anímico importante, por lo que llamó a confiar en que pronto se abrirán nuevas oportunidades.
Asimismo, destacó la importancia de que el sector empresarial y la comunidad en general actúen con empatía para facilitar la reincorporación laboral de quienes perdieron su fuente de ingreso.
Acciones de la autoridadEn ese sentido, reconoció los esfuerzos anunciados por el Gobierno de Coahuila y el Ayuntamiento de Ramos Arizpe para impulsar ferias de empleo y mecanismos de vinculación con cámaras empresariales.
A estas acciones, agregó una propuesta desde la Iglesia: habilitar bolsas de trabajo en parroquias y templos, a fin de que funcionen como puntos de información para quienes buscan empleo.
Impacto en la comunidadGonzález García explicó que, a través de la Pastoral Social, las parroquias ya mantienen contacto con sus comunidades, lo que permitiría organizarse y canalizar apoyos de manera más ágil.
Reiteró que los trabajadores despedidos y sus familias estarán presentes en sus oraciones, con la intención de que encuentren pronto estabilidad y nuevas oportunidades para salir adelante.