Indignación en Cuatro Ciénegas: falta de orden en la parroquia de San José

Habitantes de Cuatro Ciénegas expresan su descontento por la falta de vigilancia en la parroquia de San José.

Por: Staff / La Voz

Habitantes de Cuatro Ciénegas intensificaron sus quejas e indignación ante lo que consideran un constante irrespeto al patrimonio histórico del municipio, al persistir el estacionamiento sin control en las inmediaciones de la Parroquia de San José.

A través de redes sociales, ciudadanos han denunciado que vehículos continúan colocándose incluso en accesos del templo, sin que exista vigilancia o sanción, lo que —afirman— refleja una permisividad que afecta directamente la imagen y el orden del centro histórico. Además, señalaron que existe un trato preferencial hacia turistas, dejando en desventaja a los propios habitantes.

Indignación por falta de vigilancia

Sin embargo, la molestia no se limita únicamente a la falta de acción de las autoridades. Parte de los señalamientos también se han dirigido hacia el sacerdote de la parroquia, a quien acusan de omisión ante estas situaciones que se repiten de manera constante.

De acuerdo con testimonios difundidos en redes, no sería la primera vez que el párroco es señalado por los fieles, quienes aseguran que en diversas ocasiones ha tenido actitudes que han generado inconformidad, como presuntamente negar servicios religiosos ya programados, entre ellos bautizos, o incluso pedir a personas que se retiren del recinto.

Reacciones de la comunidad

Los inconformes consideran que estas acciones, sumadas a la falta de orden en el exterior del templo, contribuyen a un ambiente de descontento generalizado, al tratarse de un espacio que debería representar respeto, comunidad y tradición.

Los ciudadanos señalaron que la parroquia es un inmueble protegido por el Instituto Nacional de Antropología e Historia, por lo que insisten en la urgencia de aplicar medidas que garanticen su conservación y el respeto a su entorno.

Ante este panorama, los cieneguenses reiteraron el llamado tanto a las autoridades como a los responsables del recinto religioso para que se atiendan estas problemáticas, advirtiendo que la falta de atención podría seguir deteriorando no solo el patrimonio, sino también la confianza de la comunidad.

Salir de la versión móvil