La comunidad de Ocampo se unió en un emotivo homenaje a ´Toñito´, quien siempre estuvo presente en eventos culturales y educativos.
Por: Azucena Tenorio
Con mensajes de cariño y reconocimiento, habitantes de Ocampo despidieron a Jesús Antonio Seispardo de la Cruz, "Toñito", quien dedicó más de 40 años al Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA) y dejó una huella en la vida cultural y educativa del municipio.
Amigos y compañeros recordaron su trayectoria como promotor cultural, así como su disposición para participar y organizar actividades que involucraban a estudiantes y habitantes de Ocampo.
Saul Garza compartió un mensaje de despedida en el que recordó haber conocido a "Toñito" desde niño, cuando acudía con frecuencia a la iglesia, y posteriormente durante su trabajo como promotor cultural. "Siempre un buen amigo y compañero", expresó Garza, al destacar su participación en obras de teatro con las llamadas ´Chicas del Misterio´, así como en la organización de posadas para sus alumnos del INEA.
También recordó su participación en desfiles, concursos de altares de muertos y actividades deportivas y culturales, algunas de ellas coordinadas con el Club Halcones del Desierto. Garza señaló que, más recientemente, compartieron actividades relacionadas con programas de educación para adultos y recordó los más de 40 años que "Toñito" permaneció vinculado al INEA y a la llamada Sala de la Cultura. "Un abrazo a su familia y que la luz perpetua brille en su camino", expresó.
Otro de los mensajes fue publicado por Emilio García, quien lamentó la pérdida y recordó las conversaciones que sostenían en la sala donde trabajaban. "Te vamos a echar de menos, Toñito, con tus pláticas en la sala", expresó García, quien también destacó que siempre estaba pendiente de sacar adelante el trabajo.
En su mensaje, García hizo referencia a las dificultades laborales que enfrentaba y a los retrasos en sus pagos por parte del INEA, al tiempo que le dedicó un último mensaje de despedida: "Que en paz descanses, Toñito".
Las reacciones reflejan el cariño de quienes convivieron con Jesús Antonio Seispardo de la Cruz durante sus años de servicio, particularmente en el ámbito de la educación para adultos y la promoción cultural. Su partida deja recuerdos entre alumnos, compañeros, amigos y habitantes de Ocampo que reconocen su participación constante en actividades que fortalecieron la convivencia y la cultura del municipio.