Las quejas incluyen condiciones deficientes y falta de atención a necesidades prioritarias en la escuela.
Por: Azucena Tenorio
Tras una jornada de protesta y diálogo con autoridades educativas, madres y padres de familia de la Escuela Primaria Miguel Hidalgo lograron que se iniciara un procedimiento administrativo para determinar la permanencia del director Juan Quezada al frente del plantel.
La movilización, encabezada por la madre de familia Liz Guerrero, derivó en la intervención de la jefa de sector, quien acudió a la institución para escuchar las inconformidades y presentar alternativas para continuar con el proceso sin afectar las actividades académicas.
Acciones de la autoridadComo resultado de la reunión, los padres rechazaron que el director permaneciera en funciones mientras se desarrolla el procedimiento y optaron por que continúen las clases sin su presencia. De acuerdo con los acuerdos firmados por las autoridades educativas, Quezada deberá mantenerse separado de las actividades escolares mientras se analiza el caso.
"Ya estamos más tranquilas sabiendo que él no va a entrar a la escuela, pero no vamos a quitar el dedo del renglón hasta que haya una resolución definitiva", expresó Liz Guerrero.
Las madres de familia señalaron que el conflicto no surgió únicamente por diferencias administrativas, sino por una serie de problemas acumulados en la escuela, entre ellos condiciones deficientes de infraestructura y falta de atención a necesidades prioritarias para la seguridad de los alumnos.
Detalles confirmadosEntre las principales quejas mencionaron protectores metálicos deteriorados, áreas con maleza, pisos en mal estado, bardas bajas por donde constantemente salen los balones, filtraciones en un salón de clases y varillas expuestas que, aseguran, representan un riesgo para los estudiantes.
Según Guerrero, durante las reuniones del programa federal destinado al mejoramiento de escuelas surgieron desacuerdos sobre el destino de los recursos. Mientras los padres proponían invertir en obras de infraestructura y seguridad, el director impulsaba la adquisición de computadoras portátiles para el personal docente.
"Nosotros queríamos atender primero las necesidades de los niños y de la escuela. Hay muchas cosas que representan riesgos y que necesitan repararse", señaló.
Las inconformes también acusaron al director de politizar el conflicto y de rechazar apoyos provenientes de la Presidencia Municipal debido a diferencias con la actual administración.
"Todo lo maneja como un asunto político y nos señala por pertenecer a determinado partido. Nosotros estamos aquí por nuestros hijos, no por cuestiones partidistas", afirmó la madre de familia.
Otro de los señalamientos fue la presunta negativa del director para gestionar apoyos externos destinados al mejoramiento del plantel, además de que, según los padres, durante años han desaparecido materiales retirados de la escuela sin que exista información clara sobre su destino.
El plantel permaneció cerrado este martes para evitar exponer a los alumnos durante la manifestación. De acuerdo con los padres, las clases se reanudarán de manera normal este miércoles, mientras que un maestro asumirá temporalmente las funciones administrativas.