‘La música es para sentirse’

Su padre fue quien le enseñó la música leída, no tocada, pero en el 1962 su padre le dijo que estaba listo para escoger el instrumento que más le gustara, eligió el saxofón.

Por: Mónica Meza

FRONTERA COAH.- La música no se hace para comprenderse sino para sentirse, señaló Eliodoro Zúñiga que a sus 82 años de edad acude al exterior del centro comercial Merco para deleitar a la gente con la notas musicales que brotan de su saxofón.

Desde 1962 empezó a tocar el saxofón y han pasado más de 60 años y sigue disfrutando al máximo de este talento que Dios le permitió tener, empezó a tocar en las orquestas de Monclova, anduvo con la Orquesta Carta Blanca, con la Corona.

Su padre fue quien le enseñó la música leída, no tocada, pero en el 1962 su padre le dijo que estaba listo para escoger el instrumento que más le gustara, eligió el saxofón.

En aquel entonces trabajaba como obrero dentro de AHMSA en Laminado en Frio, sus hermanos también eran músicos y ellos le ayudar a entrar a la Orquesta Casino, comentó que en diciembre había muchos contratos y estuvieron a punto de correrlo de AHMSA por tantos permisos que sacó, por lo que decidió dejar la música.

Fue cuando lo terminaron en 1985 que volvió con la Orquesta Corona, ahorita todos su compañeros ya murieron,  dijo que Jorge Wiliamson que en aquel entonces fue presidente municipal los contrataba para ir a tocar al estadio Monclova cuando jugaban Los Acereros.

Luego dejó de tocar durante 20 años por circunstancias que no quiso mencionar, hasta hace 5 años que regresó a hacer lo que más le apasiona, toca donde le den permiso, uno de estos lugares es el Centro Comercial Merco en la colonia Sierrita.

“Cómo ya no tengo amigos, ya no tengo nada pues yo toco solo, vivo en La Sierrita en calle Republica 516, apenas desde el primero de diciembre que me compuse un poco de alud y empiece a mitad de diciembre, vengo viernes, sábado y domingo”, comentó don Eliodoro Zúñiga.

Dijo que ha pasado por situaciones muy difíciles en lo familiar por lo que su más grande refugio ha sido la música, estuvo enfermo de Covid y dijo que afortunadamente logró sobrevivir.

Estaba acompañada de una perra llamada “Coco” pero dijo que no es de él aunque de repente la perrita acude a acompañarlo.

“Me pone la mano aquí como queriéndome decir ya vámonos, pero me ha traído suerte la perrita ya me dieron tres o cuatro billetes de 20 pesos, yo sé que Dios me ayuda, si uno se porta mal te va mal, pero si uno tiene amor al prójimo te bendice y gracias a Dios soy muy bendecido”, comentó.

Dijo que cuando toca le da mucho sentimiento sobre todo cuando toca música de los boleros antiguos, se acuerda de su juventud, canciones como “Amor perdido”, “Sentencia”, son canciones que le llegan al corazón , pero sabe que no puede tocar puras canciones tristes por lo que también toca corridos como Maquina 501” y “ Ya llegue de donde andaba”.

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