Entre los indocumentados había ingenieros, que huyeron de su país por la crisis.
Por: Mónica Meza
FRONTERA COAH-. Un promedio de 2 mil migrantes procedentes de Venezuela pasaron por Frontera y tuvieron que esperar durante mucho tiempo que “La bestia” retomara su marcha, hasta ese lugar llegó personal del Instituto Nacional de Migración y Gates quienes obstaculizaron la ayuda humanitaria que llegó en esos momentos.
Hombres y mujeres de todas las edades llegaron durante la noche del domingo, llegaron a Frontera llenos de esperanza por cumplir el anhelado sueño americano y saber que faltaban escasas 3 horas para llegar, esto tras la situación económica que se vive en Venezuela.
Aprovechando que el tren se detuvo, los migrantes perforaron los ductos de agua tratada para bañarse, esta agua es utilizada en los procesamientos de las empresas de esta zona que conecta la colonia Occidental y Guadalupe Borja, en un lugar conocido como “La ciudad perdida”, lo anterior sin importar que dicho líquido no es apto para uso humano.
Otros esperaban en la parte inferior de los vagones del ferrocarril, había quienes mejor buscaban la sombra en el interior de los vagones y ante cualquier movimiento mínimo del tren corrían a abordarlo pensando que retomarían su rumbo.
Entre los indocumentados había hombres que tenían profesión como ingenieros, que huyeron de su país por la crisis ya que los salarios más altos son de 5 dólares mensuales, que prácticamente es nada.
Había mujeres embarazadas y con niños de meses de nacidos también formaban parte de esta caravana de migrantes, era mediodía de ayer lunes y los rayos del sol eran intensos, las madres de estos pequeñitos de meses de nacidos estaban angustiadas porque los alimentos, la leche y el agua se habían agotad, afortunadamente la ayuda llegó pero pocos fueron los quisieron irse al refugio a descansar, la mayoría prefirió esperar a que el tren retomara su marcha.