El instinto de un padre marca la diferencia en un accidente en el bulevar Magisterio, resultando en un final afortunado y lleno de susto.
Por: Brenda Rebolloso
SAN BUENAVENTURA, COAH. — Lo que pudo convertirse en tragedia terminó en un susto mayúsculo, luego de que un padre de familia protagonizara un fuerte accidente al intentar salvaguardar la integridad de sus dos pequeños hijos sobre el bulevar Magisterio.
Los hechos se registraron la mañana de este sábado, alrededor de las 08:00 horas, cuando Alejandro Tadeo Melchor, de 26 años, circulaba a bordo de un Volkswagen Vento en dirección de oriente a poniente, acompañado por sus hijos Dylan "N", de 8 años, y el pequeño Elian "N", de apenas 1 año de edad.
De acuerdo con el propio conductor, en cuestión de segundos perdió el control del volante, lo que lo llevó a impactarse contra el camellón central. En medio del momento crítico, su reacción fue instintiva: evitar a toda costa que sus hijos resultaran lesionados.
¿Cómo ocurrió el accidente?La maniobra terminó con el vehículo subiéndose al camellón y derribando un árbol, quedando con el frente completamente destrozado, en una escena que evidenciaba la magnitud del impacto.
Testigos del accidente solicitaron de inmediato la presencia de las autoridades, arribando elementos de la Policía Municipal para tomar conocimiento de lo ocurrido y realizar el peritaje correspondiente.
A pesar de la magnitud del percance, tanto el conductor como sus hijos resultaron milagrosamente ilesos, lo que fue considerado un hecho afortunado por quienes presenciaron la escena.
Acciones de la autoridad tras el accidenteEl vehículo fue asegurado y remolcado a un corralón con apoyo de una grúa, mientras que el conductor fue trasladado a la Comandancia Municipal para deslindar responsabilidades.
El incidente dejó una lección clara: en medio del caos, el instinto de un padre puede marcar la diferencia entre la tragedia y un final que, aunque marcado por el susto, termina con vida.