El sacerdote Paulo Alfonso Sánchez Valencia expresó que ayudar a los migrantes era una bendición.
Por: Mónica Meza
FRONTERA COAH-. Paulo Alfonso Sánchez Valencia es el sacerdote conocido por implementar este albergue de ayuda a los migrantes, dijo que es ver a Cristo en todos esos hombres, mujeres y niños y reconoció que sin la ayuda de toda la gente, esto no sería posible.
Señaló que es ver el Evangelio, aprendió y agradeció mucho a los compañeros sacerdotes que ha tenido a lo largo de su caminar pero sobre todo a Obispo Raúl Vera López que le enseñó a ver a Cristo en el hermano más abatido, en el migrante, es un gesto que siempre valora, recuerda y reconoce.
Mencionó que hacer vida el Evangelio cuesta muchas críticas, señalamientos, problemas con instituciones pero siempre con tendencia de saber que es un pecador y que para ganarse el reino de los cielos, a lo mejor será interés pero sano interés, necesita trabajar en su salvación por eso hace lo que hace con mucho cariño y entrega.
“Y no lo hago a título personal sino a nombre de la iglesia Diocesana de Saltillo y en coordinación con los hermanos sacerdotes y la gente que se une llevando alimentos, preparándolos, así como el equipo de laicos no solo de esa parroquia sino de otras parroquias de Monclova.
El padre reconoció la labor de una enfermera que andaba atendiendo a los migrantes, revisando su estado de salud, ella es perteneciente al Santuario de Guadalupe, pero también reconoció a quienes se sumaron a esta noble causa.