La familia, compuesta por diez hermanos, mantiene una fuerte unión, especialmente en momentos de recuerdo y homenaje a sus padres.
Por: Azucena Tenorio
FRONTERA, COAHUILA.- A pocas horas de la celebración del Día de las Madres, las hermanas María del Socorro, Rosa Elba, Bernarda y Romelia acudieron al panteón para limpiar y adornar la tumba de sus padres, Bernabé Hernández y Concepción Valdés, a quienes recordaron con cariño y profunda gratitud por las enseñanzas que les dejaron.
Con escobas, flores y recuerdos, las hermanas prepararon el espacio donde descansan sus padres en el panteón Dolores, pues mañana únicamente regresarán para pasar tiempo juntas, sentarse junto a la tumba y ponerle música a su madre, como una forma especial de honrar su memoria.
"Mi papá y mi mamá para nosotros fueron lo máximo, yo quisiera todavía tenerlos conmigo. Nos enseñaron a que nos respetáramos, nunca permitieron que estuviéramos peleando o echándonos, nos dejaron grandes enseñanzas", expresó María del Socorro.
Recordaron que su padre falleció hace 37 años a causa de cáncer, mientras que su madre partió en octubre de 2021, a los 94 años de edad, de manera natural. Aunque padecía diabetes, señalaron que siempre fue una mujer fuerte y muy cuidadosa con su salud.
En total fueron 10 hermanos, seis mujeres y cuatro hombres, aunque uno de sus hermanos ya falleció. Las hermanas señalaron que entre ellas existe una unión muy fuerte, ya que fueron quienes permanecieron más cerca de sus padres durante sus últimos años.
"Yo trabajaba por ellos, que no les faltara nada y que comieran lo más rico posible. Mi hermana era la que le hacía las comidas a mi mamá, yo me quedé soltera para cuidarlos a ellos. Recuerdo que para la una ella ya nos tenía la comida hecha cuando llegábamos del trabajo", compartió María del Socorro.
También recordaron que a su madre le encantaban las flores y las plantas naturales, pues tenía muchas macetas que cuidaba con dedicación y era su pasatiempo favorito entre los 70 y 80 años de edad.
Por ello, decidieron llenar su tumba de arreglos florales, como una forma de mantener viva esa esencia que tanto la caracterizaba.