Apenas tiene 29 años y ha enfrentado duras pruebas.
Por: Mónica Meza
FRONTERA COAH-. No es una sobreviviente del cáncer, es una guerrera que nunca se rindió ni se rendirá, su nombre es Nancy Daniela González García de 29 años de edad, en dos ocasiones ha vencido el cáncer de mama.
La primera vez fue cuando tenía 23 años de edad, le detectaron cáncer de mama en segunda etapa, se tocó una bolita en el pecho izquierdo, estuvo en tratamiento en Monterrey, lo médicos decidieron extirparon su pecho, ella sin problema alguno acepto pues en lo primero que pensó fue en su hijo, tras un año de vacunas la dieron de alta.
Siempre se mantuvo en alerta y tan solo 5 años después, el cáncer apareció en el otro pecho, era muy a tiempo para empezar el tratamiento pero en esta ocasión el cáncer fue más agresivo, el triple negativo, aun y con el diagnostico jamás pensó en rendirse y por el contrario, desde ese momento supo que en esta ocasión resultaría victoriosa de esta batalla.
Le dieron 6 quimioterapias, también le extirparon su pecho y posteriormente la dieron de alta, esto después de 8 meses de estar incapacitada y enfrentar este proceso, siempre con el apoyo de su esposo, su hijo, sus padres y hermanos.
Nancy tiene genes cancerígenos, su madre María Tersa tuvo el mismo padecimiento hace 20 años por lo que siempre estuvo diciéndole a Nancy y sus hermanas que se revisaran constantemente, le hicieron el examen genético y resultó positivo por lo que el próximo mes le van a quitar la matriz.
El médico le habló sinceramente, su cáncer es genético lo que quiere decir que le puede volver dentro de unos años, hay que estar en alerta a cualquier cosa pero por lo pronto hay que quitar partes propensa al cáncer, en la mujeres el cáncer es de mama o de matriz, la posibilidad es muy alta y por eso en mayo se la quitan.
“Si ha sido difícil, desde que te dicen que tienes cáncer piensas que te va a morir, la primera vez que tuve cáncer mi niño tenía 2 años, las quimios fueron muy muy fuertes, la segunda vez fueron más leves, pero también me decaída”, comentó.
Ponía todas sus fuerzas en estar bien y lo hacía por su hijo quien es el motor de vida, la segunda vez ya sabía a lo que se iba a enfrentar, quimioterapias, operaciones, caída de cabello, náuseas y nada de eso bastó para rendirse.
Durante todo este proceso su pareja Jesús Macías la ha estado apoyando incondicionalmente, desde el primer proceso, ha sido una parte fundamental porque Nancy mencionó que cuando estuvo en quimioterapias duraba horas con el medicamento, platicaba con sus compañeras de sala y la mayoría, si no es que todas, le preguntaban por su pareja.
“Yo decía porque me preguntan por mi pareja, yo les decía pues me apoya, ellas me decían que su pareja las dejó, yo creo que no es que mueran por el cáncer sino por lo emocional, todo se junta, eso es lo que mata, afortunadamente mi pareja siempre me ha apoyado”, comentó.
Nancy mencionó que hay un propósito de Dios para ella, la primera y la segunda vez se sintió muy preparada para enfrentar eta guerra, soñó con una tía que murió de cáncer, su tía la consolaba y Nancy lloraba mucho, cuando despertó supo que sus pruebas iban a salir positiva pero desde ese momento se sintió muy preparada como si ya supiera a lo que iba.
“Ni yo misma me entiendo, mi familia me pregunta que por qué soy tan fuerte, no sé porque, no sé cuál sea el propósito pero sé que es algo para bien”, comentó.
A Nancy le gusta mucho apoyar a la gente, ella trabaja en Afore para andar en el IMSS, ahí se ha encontrado a muchos enfermos a lo que les ha contado su testimonio de vida, les contagia de ese ánimo y buena vibra, los alienta a no caer en depresión.
“Es fácil decirle a una persona échale ganas cuando no has enfrentado por un proceso igual, pero cuando uno ya pasó por eso hay mayor comprensión, mayor empatía me gusta contar mi historia para que las mujeres sepan que siempre hay esperanza de vida, que cáncer no es sinónimo de muerte y la prueba soy yo”, comentó.
Nancy mencionó que no le afecta haber perdido sus pechos, recientemente le hicieron un examen para ver si el cáncer no se había ido a los huesos, está consciente de que su vida vale más que la vanidad.