Las autoridades federales han intervenido en la operación de algunos parques privados en Cuatro Ciénegas, lo que ha generado preocupación en el sector turístico.
Por: Azucena Tenorio
"Esto definitivamente tendría una repercusión socioeconómica y un impacto fuerte", advirtió el alcalde Víctor Leija Vega, al referirse a la clausura del paraje turístico Río Mezquite y las acciones federales emprendidas en el Valle de Cuatro Ciénegas en pleno arranque de Semana Santa.
El edil señaló que ya se encuentra en diálogo con el gobernador Manolo Jiménez Salinas y con autoridades ambientales, con el objetivo de atender tanto el tema ecológico como el impacto directo en la actividad turística durante esta temporada.
Indicó que se buscarán alternativas para responder a las observaciones de las dependencias federales y, al mismo tiempo, mitigar las afectaciones económicas en el municipio, cuya principal fuente de ingresos depende del turismo. "Vamos a esperar lo que conlleva cada acción que indiquen estas dependencias; tenemos que ser muy responsables. Hay muchas áreas de oportunidad en el tema turístico y ambiental", puntualizó.
Leija Vega destacó que la fortaleza de Cuatro Ciénegas radica en su riqueza natural y en sus áreas naturales protegidas, por lo que reiteró la importancia de encontrar un equilibrio entre la conservación ambiental y la actividad económica.
Asimismo, hizo un llamado a la población y a los visitantes a no entrar en pánico, asegurando que se trabajará de manera coordinada para encontrar soluciones. Pidió confiar en que el municipio pondrá "su granito de arena" para atender la situación y evitar mayores afectaciones durante el periodo vacacional.
Por su parte, un guía turístico de la región señaló que algunos parques privados ya tenían conocimiento de irregularidades en su operación, lo que habría derivado en la intervención de las autoridades federales. Advirtió que el cierre de estos espacios podría afectar considerablemente la actividad turística durante las próximas dos semanas, en caso de no reabrirse.
Además, mencionó que algunos propietarios habrían incurrido en faltas ambientales, como la venta de bebidas alcohólicas y restricciones hacia guías turísticos, a quienes en ocasiones ya no se les permitía el acceso, situación que también generó inconformidad en el sector.