De jardinero a limosnero

Por: Teddy Fuentes

FRONTERA., COAH.-De oficio jardinero, el señor Juan José Muñoz Durán de 78 años de edad, sale de su casa todos los días desde muy temprano para solicitar a quienes transitan por las calles,  que lo apoyen con unas monedas o despensa para poder alimentar a su esposa, quien al ser mayor que él, se encuentra en su casa, resguardada para evitar contraer el virus.

Empujando una vieja carriola, Don Juan José dice sentirse desesperado, pues no estaba acostumbrado a pedir limosna, su oficio le permitía caminar por las calles de la colonia Guadalupe en Monclova para ofrecer sus servicios de jardinero, pero desde que inició la pandemia, la gente ya no lo contrata.

La pandemia lo ha dejado sin oportunidad de emplearse en lo que más le gusta que es la jardinería.

“Salgo de mi casa en la colonia Morelos y camino hasta la Avenida los Reyes en Monclova, tengo muy buena condición de salud, estoy sano, pero la gente no me contrata, les toco la puerta y les digo que soy yo, Don José, quien quiere arreglar su jardín, sin embargo ellos ya ni siquiera se asoman a la puerta por temor a ser contagiados”.

Desesperado y con las lágrimas recorriendo su rostro, don José asegura que siempre ha trabajado para sacar adelante a su esposa, no le gusta dar lástima pues sabe que aún sus brazos son fuertes para trabajar, sin embargo la pandemia lo ha dejado sin suerte, ya que nadie necesita hoy, que ponga bonito su jardín.

“Camino por las calles, muchas de ellas están vacías, todo está muy calmado, las autoridades nos dicen que debemos quedarnos en casa, pero hasta ahí nadie nos lleva comida y mi esposa ya está grande, necesito salir para bien alimentarla”.

Don Juan José explica que en reiteradas ocasiones ha sido cuestionado por las autoridades de la SEDENA  y Seguridad Pública, quienes le piden que se resguarde en su hogar por su avanzada edad, ante eso, él les explica lo difícil de la situación y solo le recomiendan que se cuide, para evitar contraer el COVID.

“De verdad que me da mucha vergüenza porque yo se trabajar, sin embargo pido el apoyo de la comunidad, por si quieren donarme algo de comida para poder alimentar a mi esposa, yo recorro las calles todos los días pidiendo una caridad, sin embargo si me quieren apoyar mi casa es la marcada con el número 137 en la privada Francisco Villa de la colonia Morelos, agradezco de ante mano su apoyo y les aseguro que terminando esta pandemia volveré a trabajar, ya que no me gusta pedir dinero en las calles porque soy fuerte y pueden aun salir adelante con mis propios méritos”.

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