Por: carolina salomon
LAMADRID-COAH.- Lamadrid es un pueblo sin ley donde impera la violencia y el deterioro de los Derechos Humanos, prueba de ello son los abuso de autoridad que se han registrado en el filtro sanitario, el caso más reciente el de una mujer ejidataria originaria de esa ciudad a quien intentaron prohibirle el acceso a su domicilio en el cual ha vivido por 25 años.
Con este hecho ocurrido el pasado jueves ya suman en total 4 denuncias contra el director y el comandante de Seguridad Pública, José Rosales y Carín García, también elementos del Mando Único Policial.
Ellos han sido denunciados en el Ministerio Público y la Comisión de los Derechos Humanos del Estado por negar el libre tránsito, aplicar sanciones económicas sin razón alguna, hacer detenciones arbitrarias, agredir física y verbalmente a los conductores que pasan por el filtro preventivo del Covid-19 que se encuentra en el acceso de Lamadrid.
Norma Laura Esquivel Moreno, fue víctima de esos abusos quien al igual que otros ciudadanos interpuso las denuncias ante las instituciones correspondientes.
En un video que circula por redes sociales la mujer dio a conocer que a las 6:30 de la tarde del pasado jueves los elementos le prohibieron entrar al municipio porque eran las indicaciones que tenían de sus superiores. Señaló que por cuestiones de trabajo tuvo que salir a Saltillo y regresó tarde a Lamadrid, lo único que quería era llegar a descansar a su casa, pero los oficiales sin preocupación alguna le dijeron que retornara y se fuera hacia donde quisiera que no iba a entrar a la localidad.
A lo que ella le dijo que tenía su vivienda ahí y que ya una vez había pasado sin problema alguno con su hija, la respuesta de uno de los elementos fue “hágale como quiera”.
“Yo decidí entrar a mi pueblo porque ya era muy tarde, no me iba a regresar a Saltillo a esa hora, no iba a exceso de velocidad y llevaba mi cubrebocas y gel antibacterial”, recordó. Mencionó que al circular por la calle Guerrero vio que una patrulla iba detrás de ella a exceso de velocidad y al llegar a su casa, al exterior comenzaron los abusos de la policía.
“Me quitaron las placas, a lo que yo me opuse porque no viole ningún reglamento, el oficial Carín García dijo que por órdenes del jefe me iba quitar las placas y que me iba a esposar y arrestar”, mencionó.
Manifestó que el comandante Carín le aventó las esposas en las manos y le provocó algunas lesiones, además de estrujarla por lo que empezó a grabar con su teléfono celular la situación que estaba viviendo.
“Lamadrid es un pueblo sin ley, donde impera la violencia y deterioro a los derechos humanos, les pido que no permitan estas agresiones y denuncien, traigo moretones y rasguños que me hizo el policía y responsabilizó a las autoridades si me pasa algo a mí y a mi familia y a las propiedades que tengo en ese municipio”, agregó.