Por: Mónica Meza
Este año el nacimiento que instala la familia Rodríguez Contreras cumple un siglo desde su primera instalación, una tradición que ha ido de generación en generación y con el que la idea principal es preservar los valores.
Es en el Sector El Pueblo de se encuentra este nacimiento del niño Dios enorme, la familia tardó entre 7 y 10 días en instalarlo y cuidar cada detalle hasta que finalmente quedó listo.
Son 100 años de antigüedad, el mismo tiempo que tienen algunas de las piezas que se encuentran bien cuidadas pero un poco deterioradas por el pasar de los años.
Alicia Contreras Morales mencionó que esta ha sido la mejor herencia, fue del abuelo, del bisabuelo, del tatarabuelo y el trasbisabuelo, con el paso del tiempo fueron integrando más niños Dios en el nacimiento y actualmente son seis.
La Familia Rodríguez Contreras es quien ahora tiene el nacimiento del Niños Jesús.
Lo más sorprendente de todo, es que solo los que han nacido el 25 de diciembre se quedan con dicha herencia, Alicia Contreras explicó que a ella le tocó esta gran dicha, aliviarse de su hijo Jesús Rodríguez un 25 de diciembre y es gracias a esto que hoy en día el nacimiento está en sus manos.
Primero fue de Don Blas Rodríguez, después de Juanito Rodríguez, siguió Jesús Rodríguez y ahora un nieto de este último, Jesús Rodríguez que nació el 25 de diciembre de 1983, ese día hubo una fuerte helada, el quirófano estaba congelado, el frio era intenso, las enfermeras trataban de calentarles las piernas a las mujeres que estaban por aliviarse y cuando nació, toda la familia acudió a ver si era verdad que había nacido ese día y que era un hombre al cual llamaron Jesús.
“Fuimos privilegiados, esto tiene un valor sentimental, es familiar, es conservar los valores y principios de la familia, los valores como el respeto por nuestras tradiciones que viene desde hace muchos años”, señaló Alicia Contreras.
Este nacimiento se ponía anteriormente en calle Matamoros ahí vivían los abuelos del dueño actual, después de ahí se cambió al Sector el Pueblo en donde lo colocan desde hace 12 años.
Toda la familia participa en su instalación.
Se hace baile, música en vivo, comida, se reza y toda la familia está unidad, pero además llega mucha gente que sabe de esta tradición, lamentablemente este año no será así por la contingencia sanitaria, pero la tradición debe continuar aunque solo estén tres madrinas de los niños, las mujeres que rezan, Alicia y su hijo Jesús.
Las piezas del nacimiento son arcilla, un material similar a la arena, hacen todo lo posible por mantenerlas en buen estado, pero al pasar de los años se han deteriorado un poco, por más que las cuiden.
“Cuando la hermana de mi suegro nos entregó todo, al momento de hacer entrega de los tres niños Dios que también son muy viejitos, ella estaba llorando, algo hermoso, ellas apreciaban todo esto, le dije que no la íbamos a defraudar y que haríamos lo posible por hacer el altar como ellos lo hacían”
Hay ocasiones que colocan un pinto verde, pero otra de las cosas es que al día siguiente se reza en latín, las rezanderas son parte de la familia y durante muchos años acuden a rezar en este nacimiento.
“Es algo especial han sido muchas cosas en todos los sentidos, principalmente familiar una responsabilidad muy grande, pero del lado espiritual, es pensar en cómo es que hace 100 pesos Dios programó que esto estuviera con nosotros, incluso antes de haber nacido”, comentó Jesús Rodríguez Contreras.