Entre la escuela y el trabajo: así viven 3 de cada 10 alumnos

El 30% de los alumnos de la primaria 15 de Mayo acompaña a sus familias en ferias y otros trabajos, lo que afecta su asistencia y rendimiento escolar.

Por: Azucena Tenorio

FRONTERA, COAH.- Para algunos alumnos de la primaria 15 de Mayo, trabajar junto a sus padres durante la temporada de ferias, béisbol o Día de Muertos forma parte de una tradición familiar que, aunque realizan con entusiasmo, también comienza a reflejarse en su asistencia y rendimiento escolar.

Adriana Zúñiga, directora del plantel ubicado en la colonia Independencia, señaló que al menos 30 por ciento de los 141 estudiantes participa de alguna manera en actividades laborales junto con sus padres.

La cercanía del plantel con el panteón Guadalupe, el estadio de béisbol y los espacios donde se instalan las ferias facilita que los menores acompañen a sus familias en diferentes actividades. "Muchos de nuestros alumnitos acompañan a papá, acompañan a mamá a hacer esas labores de trabajo", explicó.

Impacto del trabajo en la educación

Los menores participan en actividades como la venta de productos, recolección de latas, apoyo en puestos, estacionamientos o cuidado de vehículos. Algunos incluso combinan estas actividades con su asistencia a la escuela.

La directora explicó que esta situación puede provocar ausencias, pero también que algunos estudiantes acudan a clases con cansancio después de haber trabajado. "Sí, desafortunadamente impacta directamente en la asistencia de los alumnos y, por lo mismo, en el rendimiento", señaló.

Sin embargo, aclaró que no se trata de un fenómeno reciente ni de casos que puedan calificarse como abandono escolar, pues existe comunicación constante entre las familias y la escuela.

"Hay ausentismo irregular. No podemos decir que en ferias no nos vienen alumnos", precisó. Zúñiga explicó que cuando un estudiante falta, el personal docente establece comunicación con la madre o padre de familia para conocer el motivo.

Los casos son canalizados a las autoridades correspondientes cuando existe un abandono escolar permanente, desaparición del alumno o falta total de respuesta por parte de la familia. En este caso, dijo, los menores continúan vinculados con la escuela y mantienen comunicación con sus maestros.

La directora reconoció que existe una cultura de trabajo familiar arraigada desde hace años en esta comunidad, donde los niños incluso esperan con entusiasmo las temporadas de mayor actividad.

"Si ustedes los ven por ahí en el estadio vendiendo las semillitas en el Día de Muertos, apoyando en la limpieza del panteón o ahorita con las ferias, ellos andan emocionados de ser parte de ese trabajo en familia o en equipo", comentó. No obstante, desde la escuela se busca generar conciencia entre los estudiantes y sus padres sobre la importancia de no descuidar la educación.

La cultura del trabajo familiar

Zúñiga señaló que las maestras hablan directamente con los menores para recordarles que no tienen la obligación de trabajar ni de aportar económicamente al hogar, aunque reconoció que hasta cierto punto la decisión corresponde a cada familia.

"Los niños no tienen ninguna obligación de trabajar, no tienen ninguna obligación de aportar al hogar, a los gastos familiares", enfatizó.

La directora consideró que el reto consiste en encontrar un equilibrio entre la cultura del trabajo que existe en las familias y el derecho de los menores a mantener una asistencia regular a clases.

La primaria 15 de Mayo cuenta actualmente con 141 alumnos y, aunque el ausentismo puede aumentar durante determinadas temporadas, la escuela mantiene el seguimiento para evitar que estas actividades terminen afectando de manera permanente su trayectoria educativa.

Salir de la versión móvil