Una mujer que rompió la imagen de un oficio tradicionalmente masculino en México, soportando discriminación y envidias por ser una taquera y estar al frente de un puesto liderando las ventas entre la competencia.
Por: Adriana Cruz
Una mujer que rompió la imagen de un oficio tradicionalmente masculino en México, soportando discriminación y envidias por ser una taquera y estar al frente de un puesto liderando las ventas entre la competencia.
Con más de 26 años de experiencia, Carmen Alvarado Pérez de 70 años de edad es conocida en el municipio de Castaños por sus exquisitos tacos y lonches de barbacoa, una camioneta azul cielo estacionada sobre la carretera 57 se ha convertido en el puesto ambulante de “Doña Carmen”.
En el año de 1997 la clínica para la que trabajaba Carmen cierra operaciones por lo que de inmediato buscó una manera de sobrevivir y mantener a sus cinco hijos.
“Tuve oportunidad de rentar un puesto de tacos y vi que mi comida le agradaba a los comensales, así que poco a poco comenzamos con las ventas y logre comprar mi propio carro de tirón”.
“Hemos estado bien bendecidos y hasta ahora trabajando” menciono contenta.
Porque las mujeres “podemos” señaló orgullosa al recordar que a pesar de los sacrificios, el dormir solo unas cuantas horas y trabajar más de las doce horas le ha llenado de gran satisfacción.
“Me da mucho gusto porque puedo decir que es mi negocio propio, que soy mi propio jefe, fue difícil más no imposible.”
La alarma suena a las 4 de la mañana, inicia el día para Doña Carmen, hay que preparar la barbacoa, los utensilios y subirlos a la camioneta.
Desde las siete de la mañana ya se encuentra instalada ofreciendo un manjar para sus comensales, para la una de la tarde de nuevo en casa, pero ahí no termina su día, pues desde la tarde tiene que preparar la barbacoa y para las 11 de la noche deberá quedar lista.
En el día internacional de la mujer envió como mensaje a las mujeres “que se den a valer, mientras tengamos pies y manos podremos lograr lo que siempre soñamos”.