Los equipos Acereros de Monclova y Saraperos de Saltillo celebraron misas en sus respectivas ciudades, reafirmando su compromiso espiritual.
Por: Adriana Cruz
Previo al arranque de la temporada 2026, los equipos Acereros de Monclova y Saraperos de Saltillo participaron en celebraciones eucarísticas en los templos de Santiago Apóstol y San Pablo Apóstol, respectivamente, como parte de una tradición que antecede el inicio de la campaña.
Más allá de lo simbólico, la presencia de los equipos en la misa representa un acto de fe y reconocimiento espiritual. Desde la visión de la Iglesia, inspirada en el Concilio Vaticano II, el trabajo humano —incluido el deporte— puede ser ofrecido a Dios como una forma de santificación. Así, los jugadores reconocen sus habilidades no solo como fruto del entrenamiento, sino también como dones recibidos.
El fundamento bíblico de este acto se encuentra en el llamado a vivir cada acción para la gloria de Dios, como lo señala la Primera Carta a los Corintios (10,31). En este sentido, el béisbol trasciende el ámbito competitivo para convertirse en una expresión de disciplina, entrega y propósito, donde el cuerpo y el espíritu se alinean en una misma intención.
La importancia de la misa en el deporteAsimismo, la celebración eucarística fortalece el sentido de comunidad dentro de los equipos. La unidad que exige el deporte encuentra eco en la noción cristiana de comunión, donde el bien colectivo se antepone al interés individual, tal como se expresa en la Carta a los Filipenses (2, 3-4).
Durante la misa, los jugadores también elevan peticiones por protección, prudencia y fortaleza. Conscientes de los riesgos físicos y emocionales que implica la competencia, no buscan únicamente la victoria, sino la capacidad de enfrentar los desafíos con integridad, ética y resiliencia.
Valores del deporte y la espiritualidadDe esta manera, el deporte se convierte en una extensión de valores que van más allá del terreno de juego, mientras que la Eucaristía representa el acto que orienta esa disciplina hacia un propósito superior.