Esto ante la facilidad que tiene para adquirir contenido sexual.
Por: Mónica Meza
La Procuraduría de los Niños, Niñas y la Familia, ya está investigando el caso que ocurrió en Frontera, donde un jovencito de 15 años abusó sexualmente de otro niño de 11 años.
Estos hechos ocurrieron la noche de ayer martes cuando se recibió el reporte de un hombre que mencionaba que su hijo había sido víctima de una violación.
La Pronnif no ha concluido la investigación, ha sido tardada debido a que se necesita la presencia del médico legista para realizar estudios necesarios además de brindar la atención médica que se requiera.
Ante esta situación el psicoanalista, Alejandro Martínez, dijo que definitivamente es un tema muy delicado, señaló que mucho tiene que ver el acceso que los menores de edad tienen a sitios en la web con un alto contenido sexual.
Explicó que actualmente el tema del erotismo infantil se está reproduciendo mucho, es un erotismo precoz y uno de los factores pudiera ser que los adultos están tan ocupados en sus cosas que quizás restan atención a aspectos de la vida infantil.
Ellos necesitan cuidado, atención, sentir que alguien los protege en cualquier ámbito, en cambio, en estos tiempos los niños tienen acceso a información, videos, imágenes de contenido exótico y sexual que despierta precisamente el libido y la misma convivencia entre niños se dirige esa energía sexual a esos objetos que buscan cierta satisfacción.
“Están sobre estimulados en la actualidad no opera la represión, se necesita generar contención para reprimirse y no es fácil con contenidos pornográficos que puede desencadenar este fenómeno”, comentó.
Exhortó a padres de familia a transmitir a sus hijos las diferencias de lo público y lo privado, explicarles que nadie tiene derecho a tocarlos, educarlos informarles y no convertirlo en temas tabú sino en una especie de información sexual en cuanto al cuidado de sí mismos.
Vivimos en una época donde todo se tiene tan rápido, con fácil acceso hay que estar al pendiente de lo que ven que contenido acceden, tener claves de acceso y que este sea acorde a su edad.
Además de tomar en cuenta la importancia de la privacidad de la sexualidad de los padres, que incluso pueden erotizar en sus hijos esto, en las caricias, besos en la boca, dormir con ellos cuando ya pasan de los 10 años, el menor debe tener privacidad que se dé cuenta que hay lugares donde no es posible eso le permite una represión.