Beatriz Reyna se deslinda de agresión a menor en fiesta infantil

La abogada Beatriz Reyna Martínez asegura que fue agredida por la abuela del menor involucrado.

Por: Adriana Cruz

La abogada Beatriz Reyna Martínez se deslindó públicamente de las acusaciones vertidas en su contra por la supuesta agresión a un menor de edad durante una fiesta infantil, asegurando que los señalamientos carecen de fundamento y que, por el contrario, fue ella quien resultó lesionada tras ser empujada por la abuela del otro niño involucrado.

Según el testimonio de Reyna Martínez, los incidentes ocurrieron apenas diez minutos después de su llegada a una piñata en el salón de eventos Divertingo. La litigante explicó que, mientras se encontraba en una mesa frente a los brincolines, observó cómo un niño considerablemente más grande que su hijo comenzó a jalonearlo del suéter y, posteriormente, a sujetarlo del cuello en una actitud agresiva que no parecía parte de un juego.

"Lo que yo hago es jalar a mi niño y con mi mano derecha me pongo en medio del otro niño para que no se sigan pegando. Jamás toqué al menor, no tuve contacto alguno con ese niño, no le grité, no dije nada".

La abogada señaló que, instantes después de intervenir, fue sorprendida por la espalda por la señora Olga, abuela del otro menor, quien la habría empujado con "muchísima fuerza". El impacto provocó que Reyna Martínez cayera sobre unas esponjas junto con su propio hijo, resultando con un esguince en el cuello y la espalda que requirió atención médica privada.

Pese a la caída, la abogada relató que permaneció en la fiesta hasta su conclusión para evitar mayores conflictos, mientras que la otra parte comenzó a difundir en el lugar y en redes sociales la versión de que ella había golpeado al niño.

Reyna Martínez reveló que ya existió un acercamiento en el Ministerio Público, donde la madre del menor (quien no estuvo presente el día de los hechos) solicitó inicialmente la cantidad de mil pesos por concepto de "tratamientos neurológicos", cifra que la abogada se negó a pagar para no admitir una culpabilidad inexistente.

 

La abogada cuenta con testimonios de asistentes y empleados del salón que respaldan su versión.

 

No descarta proceder legalmente con una demanda formal por daño moral en contra de los responsables de las difamaciones.

La litigante concluyó reiterando que su única intención al intervenir fue proteger a su hijo y que las pruebas en video y testimoniales demostrarán que ella fue la parte agredida físicamente durante el altercado.

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