Ashley tiene apenas 10 años y lucha por su vida tras perder la función de sus riñones

Ashley Estefanía, de 10 años, enfrenta una dura batalla contra la insuficiencia renal crónica, que ha dañado sus riñones.

Por: Gerardo Martínez

Con apenas 10 años de edad, la pequeña Ashley Estefanía, habitante de la colonia Sierrita del municipio de Frontera, enfrenta una dura batalla contra la insuficiencia renal crónica, enfermedad que ya dañó por completo ambos riñones y la obligó a iniciar tratamientos de diálisis mientras espera la posibilidad de un trasplante.

La menor permanece internada en la Clínica 7 del IMSS, donde médicos confirmaron a su madre, Estefanía Guadalupe Briceño, que los riñones de la menor dejaron de funcionar, por lo que ahora requiere de cuidados permanentes, además de estrictas medidas de higiene y alimentación.

Su madre, informó que el diagnóstico fue confirmado apenas la semana pasada, aunque durante años, Ashley sufrió constantes infecciones urinarias sin que se detectara el daño renal. La mujer relató que la menor comenzó a presentar un deterioro repentino en su estado de salud, cansancio extremo, pérdida de apetito y bajos niveles de hemoglobina y plaquetas, lo que llamó la atención y derivó en nuevos estudios médicos.

"Ella siempre ha sido muy alegre, le gusta jugar, correr y bailar, pero la veía muy decaída, dejó de comer, cuando siempre había sido de muy buen comer".

La familia acudió recientemente a una valoración con especialistas en Saltillo, donde la nefróloga ordenó nuevos estudios para determinar el origen del padecimiento y comenzar las pruebas de compatibilidad para un eventual trasplante de riñón. Aunque los médicos consideran que todavía hay posibilidades de mejorar su calidad de vida, Ashley deberá someterse a diálisis y mantener cuidados estrictos mientras avanza el proceso médico.

"Entre más rápido mejor, porque quieren que la niña deje de realizar las diálisis y pueda recibir un riñón", señaló su madre.

Ante la situación, familiares y amigos comenzaron a organizar actividades para recaudar fondos, debido a que la vivienda deberá acondicionarse especialmente para el regreso de la menor, quien ya no podrá compartir habitación y necesitará un espacio aislado, climatizado y con medidas especiales de limpieza.

"Tenemos que adaptarle un área especial, pintar el cuarto con una pintura especial y tener mucha higiene, agradezco cualquier apoyo que nos puedan brindar, porque todo es para la mejoría de mi niña".

Ashley cursa el cuarto grado en la primaria Sara Rendón García y, pese a las dificultades, su familia mantiene la esperanza de encontrar pronto un donador compatible que le permita recuperar parte de su vida cotidiana.

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