El pequeño Tadeo Daniel Vázquez, de 6 años, enfrenta una grave enfermedad cardíaca que requiere un trasplante urgente.
Por: Carolina Salomón
Erika y Linda fueron atendidas de manera personal por el gobernador del Estado, Manolo Jiménez Salinas, quien se comprometió a apoyarlas en la búsqueda de una solución médica para el pequeño Tadeo Daniel Vázquez, de 6 años de edad, quien desde bebé enfrenta una grave enfermedad que hoy pone en riesgo su vida y por la cual requiere un trasplante de corazón.
Ellas narraron que todo comenzó con un soplo en el corazón. Posteriormente, los médicos detectaron la necesidad de intervenir una arteria; sin embargo, el estado del menor se fue complicando.
"Le pusieron un marcapasos porque su corazón se empezó a detener, pero todo se empezó a complicar. El corazón comenzó a crecer y crecer hasta que llegó a su límite, está por debajo de las costillas", explicaron.
De acuerdo con lo que les han informado los médicos, el crecimiento anormal podría estar relacionado con el rechazo al marcapasos.
"Cada que el marcapasos envía la radiación al corazón lo estimula, es como un músculo y va creciendo, creciendo... y ya llegó a su límite", señalaron.
El pequeño tiene cuatro años viviendo con el marcapasos. Actualmente ya no puede caminar mucho porque se cansa con facilidad; sus labios se tornan morados y presenta dolor en el pecho. Aunque padece hiperactividad y a simple vista pareciera estar sano, su condición es crítica.
"Cada cinco minutos se le detiene el corazón", relataron con angustia. "Su corazón está grande, ya no cabe en su cuerpo, ya les llegó a los pulmones. Necesitamos un trasplante".
Erika, madre del menor, quien además tiene una hija de 17 años, explicó que no cuenta con seguridad social. Paga de manera independiente un seguro médico, con un costo aproximado de 2 mil pesos mensuales, y no recibe apoyo del padre del niño, quien le retiró el seguro social y no aporta pensión.
En Monclova no se realizan trasplantes de corazón para menores de edad, por lo que la familia requiere ser canalizada a otra ciudad. Aseguran que existen posibles donadores, pero el seguro no ha querido ingresarlo a la lista de trasplantes.
"No vamos a esperar a que se muera", expresaron entre lágrimas. "Se le va el aire, se pone morado, le duele su pecho... necesitamos que lo metan ya".
Hoy, el caso de Tadeo Daniel es el clamor de una familia que lucha contra el tiempo, aferrada a la esperanza de que un corazón nuevo pueda devolverle la vida y la infancia que su enfermedad le ha ido arrebatando.