El presidente de la CANACO destaca que el comercio organizado genera entre el 65 y 70 por ciento de los empleos en el país.
Por: Gerardo Martínez
La reducción gradual de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales no pone en riesgo las fuentes de empleo, así lo mencionó el presidente de la Cámara Nacional de Comercio quien reconoció que el esquema escalonado permitió atenuar el impacto en el sector.
Óscar Mario Medina Martínez, recordó que cuando se inició la discusión de la reforma, la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio (Concanaco) manifestó su oposición, tras un consenso interno entre sus 264 delegaciones en el país.
Mencionó que la oposición no fue con respecto al descanso digno de los trabajadores, sino porque el sector más afectado es el de los micro y pequeñas empresas que aportan el mayor porcentaje del Producto Interno Bruto.
"El comercio organizado genera entre el 65 y 70 por ciento de cada 100 empleos en el país y aporta más del 68 por ciento del ISR, por lo que cualquier modificación laboral impacta directamente en su operación".
Detalló que giros como farmacias, restaurantes, clínicas y hospitales, muchos de ellos con plantillas de 5 a 8 trabajadores, se enfrentaban a un escenario complicado si la reducción se aplicaba de manera inmediata.
Sin embargo, destacó que la presión del sector comercio logró que la disminución fuera gradual, con una reducción de dos horas por año hasta llegar al 2030, lo que otorga un mayor margen de adaptación.
"Ya como se dieron las cosas y como va a ir escalonado, los negocios se irán adecuando, se están elaborando guías y capacitaciones con especialistas para que los comerciantes se ajusten a la nueva jornada".
El presidente de la CANACO descartó que la reducción de la jornada laboral impacte en el número de empleos, al señalar que los negocios que ya están establecidos van a adecuar sus horarios, turnos y el manejo de horas extras de acuerdo a la ley, por lo que no está en riesgo su permanencia.
Advirtió, no obstante, que el cúmulo de cargas fiscales, incrementos salariales y nuevas obligaciones podría incentivar a algunos negocios a migrar a la informalidad, por lo que pidió que en las leyes secundarias se contemplen apoyos, incentivos fiscales o esquemas que ayuden a mitigar la carga.