Alonso Ancira continúa influyendo en el destino de AHMSA, según Ervey Valenzuela.
Por: Azucena Tenorio
Tras confirmarse que no se llevará a cabo la subasta de Altos Hornos de México, el ex obrero Altos Hornos de México (AHMSA), Ervey Valenzuela, aseguró que la decisión representa "la última estocada" para la clase trabajadora y sus familias, a quienes —dijo— siempre les toca cargar con las consecuencias.
El ex trabajador señaló que dentro del movimiento de obreros existía la esperanza de que el proceso trajera noticias positivas; sin embargo, reconoció que también estaban preparados para un escenario adverso que hoy impacta directamente a más de 14 mil familias que dependían de la siderúrgica.
"Qué tristeza nos da algo que realmente no esperábamos. Nosotros los que estamos en el movimiento esperábamos algo favorable, pero también sabíamos que podía venir algo que afectara a las más de 14 mil familias que vivían de AHMSA", expresó.
Críticas a la falta de transparenciaValenzuela manifestó su inconformidad ante lo que calificó como falta de transparencia en el proceso, al señalar que supuestos personajes mantenían pláticas tanto con el síndico de la quiebra como con el Gobierno Federal, por lo que —consideró— no era posible que desconocieran lo que ocurriría y lo informaran hasta el último momento.
En ese sentido, lanzó críticas directas contra el empresario Alonso Ancira Elizondo, a quien acusó de seguir influyendo en el destino de la empresa. "Para eso contrataron al síndico, para hacer el plan con maña; no va a ver por los trabajadores, sino por el empresario que lo contrató. Siempre se dijo que serían 50 millones de pesos los que obtendrían de ganancia al terminar la venta de AHMSA, garantizando su inversión a futuro y lo que le prometieron", afirmó.
Impacto en la comunidadEl ex obrero sostuvo que Ancira no ha dejado de tener presencia en la Región Centro ni a nivel nacional, describiéndolo como "un viejo lobo de mar" que continúa moviendo los hilos a su modo y que, a su juicio, no está dispuesto a soltar la empresa.
La cancelación de la subasta profundiza la incertidumbre entre ex trabajadores y proveedores, quienes mantienen la exigencia de una solución que permita recuperar parte de lo perdido tras la quiebra de la acerera.