Carolina Ramos Orozco solicita apoyo tras inundación en Casa Hogar Galilea

La directora Carolina Ramos Orozco hace un llamado a la ciudadanía para recibir donaciones y apoyo tras la inundación.

Por: Carolina Salomón

Lo que debía ser un espacio seguro y lleno de esperanza para cerca de 20 niños, se convirtió en un escenario de pérdidas tras las intensas lluvias registradas el jueves, que afectaron gravemente a la Casa Hogar Galilea.

El agua no solo inundó las instalaciones, también arrastró parte de la tranquilidad de los menores, quienes perdieron ropa, zapatos, uniformes y hasta colchones donde dormían e incluso material didáctico que recientemente había sido donado por una empresa.

Carolina Ramos Orozco, directora del lugar, relató con preocupación que al menos cuatro áreas resultaron dañadas, entre ellas dos dormitorios —siendo el de los varones el más afectado—, así como la bodega, oficinas y el área de estimulación temprana.

"Fue demasiada la lluvia, rebasó la capacidad de los drenajes. Estamos valorando los daños, viendo si el drenaje se dañó y qué se va a necesitar reparar o modificar", explicó.

 

La emergencia movilizó a vecinos e iglesias cercanas, quienes no dudaron en brindar apoyo inmediato. Con bombas, ayudaron a sacar el agua que amenazaba con llevarse todo a su paso.

"Los vecinos fueron muy amables, nos demostraron que no estamos solos", expresó.

Sin embargo, las afectaciones fueron inevitables. Uniformes que ya estaban listos para el regreso a clases quedaron inservibles, al igual que colchones y parte del mobiliario que apenas habían recibido como donación.

"Acabábamos de adquirir mobiliario nuevo... no pasa seguido y es muy triste", compartió.

 

La casa hogar atiende a niños desde un año de edad hasta adolescentes de 16 años, quienes dependen completamente de este espacio para su desarrollo y bienestar.

Al tratarse de una asociación civil, no cuentan con respaldo gubernamental fijo, por lo que su operación depende de donaciones y actividades que ellos mismos organizan.

Ante esta situación, la directora hizo un llamado a la solidaridad de la ciudadanía, solicitando apoyo en especie, principalmente colchones, ropa, zapatos, material didáctico y equipo para reparar el drenaje, como material eléctrico y trabajos de desazolve.

"Realmente lo que esté en el corazón de las personas será bien recibido. Queremos mejorar el drenaje para que no vuelva a suceder", señaló.

A pesar del golpe, en Casa Hogar Galilea prevalece la esperanza. Entre la incertidumbre y el esfuerzo por recuperarse, el mensaje es claro: seguir adelante para que los niños tengan un entorno digno y seguro.

"Fue una tromba muy extraña, no pudimos hacer mucho, pero vamos a trabajar para que no vuelva a suceder", concluyó.

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