Tiñen de colores y tradición el día de muertos.
Por: Teddy Fuentes
Familias enteras se reunieron para celebrar el día de muertos en las instalaciones del panteón Guadalupe, donde la música, las coloridas flores y sobre todo los recuerdos de sus seres queridos se dejaron sentir en todo momento.
Cientos de personas se congregaron durante la mañana y tarde de ayer 2 de noviembre en las instalaciones del panteón municipal, a donde llegaron portando flores multicolores y adornos alusivos al día de muertos, los cuales fueron colocados en las tumbas de sus familiares, elevando una oración por su eterno descanso y recordando anécdotas y vivencias que disfrutaron con ellos durante su vida terrenal.
Hilka de la Rosa, es una joven de tan solo 22 años quien desde hace cuatro años acude al panteón municipal a honrar el recuerdo de su abuela Rosa Guerrero, a quien describió como él ángel que vio por ella durante su vida y a quien prometió nunca olvidar después de su muerte.
Ataviada con un hermoso traje de Catrina, la jovencita relató que su abuelita siempre fue una persona alegre, a quien le encantaba vestir de manera elegante, cantar y sonreír a todas las personas, es por eso que acudió al campo santo vestida de Catrina, como una conmemoración a quien en vida siempre se portó como una madre amorosa con ella.
“Vine una vez más acompañada de mi abuelo para recordar a mi abuelita, ella me pidió que nunca me olvidara de ella y estoy de nueva cuenta a su lado, vestida elegante como a ella le gustaba, para mi es una conexión entre nosotros, la cual pretendo cumplir hasta el último día de mi vida”,
En el panteón se pudo escuchar a los músicos entonar canciones como son Paloma negra, el hombre que más te amo, me refiero a ti, amor eterno, y muchas otras melodías más con las que las personas derramaron lágrimas al recordar a sus seres queridos.
Las familias se congregaron alrededor de las tumbas y las vistieron con hermosos adornos y veladoras, algunas de ellas con flores de alto valor económico, mientras que otras con sencillos adornos hechos a mano y con mucho amor, con la única intención de que sus seres queridos que ya fallecieron fueran recordados en todo momento.
A las afueras del panteón, los floristas vieron con agrado que la venta poco a poco se fue recuperando, pues las familias antes de ingresar al campo santo, adquirieron bonitos arreglos conformados con flores tradicionales como es la mano de león y el cempasúchil hasta bellas rosas, alcatraces o girasoles que dieron un toque de color a cada una de las tumbas que fueron visitadas por personas no solo de este municipio, sino quienes incluso viajaron desde otros países para vivir esta tradición.
Los colores y los olores propios de esta celebración se dejaron sentir incluso afuera del panteón municipal, en donde 70 comerciantes de la localidad ofrecían desde alimentos típicos, bebidas y dulces tradicionales que hicieron del saborearlos en muchas de las personas, el recordar a sus seres queridos, quienes gustaban de algunos de los alimentos que ahí se comercializaron.
En los pasillos del campo santo, niños y adolescentes ofrecían sus servicios para limpiar, pintar y rehabilitar las lápidas, pues en su mayoría se encontraban un poco deterioradas debido a que durante un año no se permitió el ingreso a las personas al cementerio a causa de la pandemia.
Uno de esos niños fue Iker que con tan solo 8 años trabajaba intensamente para ganar dinero y comprarse ropa, asegurando que iba acompañado de su hermano, pues aunque él está pequeño, su hermano lo cuida pues le gusta trabajar para ganar su propio dinero.
“Somos muchos, venimos juntos y sí pedimos permiso para barrer las tumbas, pintar las letras, acarrear tinas de agua y ayudar a la gente a limpiar sus espacios, no les cobramos mucho, solo lo que ellos nos quieran dar, cuando acabemos el trabajo compraremos ropa para todos, me gusta trabajar para tener más cosas, si estudio pero aproveché este día para venir y ganarme mi propio dinero”, dijo el pequeño que con gran entusiasmo recorría las lápidas ofreciendo sus servicios, siempre ayudado por su hermano mayor.
Durante el día todo fue música, folclor y recuerdos de los seres queridos ya fallecidos, dando paso a la Alumbrada que se realizó durante la noche en el panteón Guadalupe y en la que participaron una gran cantidad de personas.
Cabe mencionar que la celebración del día de muertos este año fue especial, toda vez que durante el 2020 los panteones permanecieron cerrados a causa de la pandemia, por lo que las familias con mucho amor acudieron a limpiar, restaurar y adornar las tumbas de sus familiares fallecidos, a quienes según sus propias palabras, no dejarán morir, pues viven en sus recuerdos todos los días.