Hilario González exhorta a los obreros a no dejarse vencer por la frustración y a seguir buscando soluciones.
Por: Carolina Salomón
La fallida expectativa de compra de Altos Hornos de México (AHMSA) dejó frustración, enojo y desilusión entre los trabajadores que confiaban en una posible solución a la crisis de la empresa, consideró el obispo de la Diócesis de Saltillo, Hilario González.
El religioso se refirió al empresario José Arturo Domínguez Arteaga, quien quedó fuera del proceso de compra de la siderúrgica, y señaló que el desenlace generó entre los trabajadores la percepción de que hubo un engaño, luego de que depositaran sus esperanzas en la posibilidad de que la operación se concretara.
"Desgraciadamente, la percepción que yo noto es como que fue una burla, como fue un engaño", expresó González, al lamentar que lo que parecía una intención favorable terminara por convertirse en una nueva decepción para quienes esperan una respuesta a su situación económica.
El obispo señaló que la incertidumbre persiste entre los trabajadores, cuyo principal interés es recibir el pago de sus liquidaciones. Por ello, llamó a quienes tienen en sus manos las decisiones relacionadas con la empresa a atender las necesidades de los afectados.
González también pidió a los obreros no dejarse vencer por la frustración y el enojo, al considerar que esos sentimientos pueden afectar su bienestar emocional.
"Lo que les diría es no dejarse llevar por esos sentimientos de desilusión, porque nos amargan, nos truenan desde dentro", manifestó.
Asimismo, reconoció las acciones que los trabajadores han emprendido para buscar una solución, como las manifestaciones y las solicitudes de atención ante las autoridades, y los exhortó a continuar con esas gestiones.
El obispo dijo que, ante la falta de certeza sobre el futuro de AHMSA, mantiene el llamado a confiar en Dios y a esperar que quienes tienen la capacidad de tomar decisiones actúen en favor de los trabajadores.