“Dan justicia a un perro y a mi hija no”

La madre de Dianita y de Camila sufren por la falta de justicia desde hace años donde los culpables por la muerte de sus hijas siguen libres.

Por: Azucena Tenorio

“Desde hace seis años desconozco el significado de la palabra justicia”, expresó la mamá de Dianita, Blanca Delia Estrada Muñoz. Pidió a la población el tener mayor empatía y sensibilidad con los seres humanos y no solo con las mascotas.

Los hechos ocurrieron el 21 de abril del 2016, Diana Lizeth Ramírez Estrada de 11 años salió de clases y regresó a su casa en la colonia Guerrero, lugar donde se había introducido su ex novio Javier Olaguer “El Demonio” de 13 años de edad, luego que se había tomado dos pastillas clonazepam unas horas antes, unos tragos de cerveza y un cigarro de marihuana.

A su corta edad Javier consumía drogas e intentó llevarse cosas de valor del domicilio pero también tenía otro fin, esperar a Dianita para vengarse, logró su cometido asestándole 30 puñaladas en su rostro y cuerpo, heridas que le provocaron la muerte en pocos minutos.

El juez le dio a “El Demonio” una condena de encierro en su propia casa, lo que desató fuertes críticas de la población en general, posteriormente fue enviado al Centro de Salud Mental (CESAME) en Parras, donde solo duró unos meses y después volvió a Monclova.

Durante todo este tiempo “El Demonio” ha participado en diversos delitos como posesión de arma blanca y amenazar a la gente, agresión, entre otros, generando un largo historial delictivo.

A siete años del hecho, al vida ha sido muy difícil para Blanca y su familia, quienes han trabajado duro para salir adelante aunque a veces hay momentos en que le gana la depresión como su cumpleaños, pero se levanta gracias a sus hijas y su nieto.

“Esto quedó en la impunidad porque no se pudo hacer nada, en ese tiempo las leyes lo favorecieron por su edad y aunque ahora cuenta con 19 años, ya se le dio carpetazo y no se puede volver a condenarlo por el mismo delito”.

Ante el revuelo que ha tenido el maltrato animal en Monclova y la rápida solución o aprehensión de los responsables, Blanca señala que le parece una injusticia ya que si son seres vivos y merecen respeto, pero se le da mayor prioridad a un perro que a un ser humano.

Recordó que ella y otras mamás que perdieron a sus hijos e hijas convocaron a una manifestación pública para exigir justicia pero no tuvo eco, ni siquiera familiares cercanos acudieron al llamado y menos el resto de la población.

Pero en la marcha en contra del maltrato animal realizada hace unas semanas, acudieron más de 200 personas y se hizo viral a nivel nacional.

“Me da gusto que se hayan unido, pero también me da tristeza que las personas actúen así, falta más empatía y sensibilidad de la gente hacia las desgracias ajenas o problemas sociales. Tal vez piensan que nunca les pasará lo que a mí y Dianita, o nos revictimizan”.

Señaló que las personas actúan de forma injusta tratando de hacerla sentir culpable por lo que ocurrió, sin saber el trasfondo de las cosas o la situación.

“Nosotros somos madres que exigimos justicia y hubo mucha impunidad, que no se ha podido quitar y seguirá pasando porque no hay un apoyo de la sociedad, no hay respuesta y tampoco de las autoridades”.

Por último Blanca Estrada mencionó que por algo Dios quiso que ella siguiera mientras que todos los días extraña mucho las cartas que Dianita le hacía y la imagina recibiéndola cuando llega del trabajo.

 
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