Mario García Torres es un artista monclovense que está triunfando a nivel nacional e internacional con exhibiciones en museos de Nueva York, California, Alemania, Bélgica, Italia.
Por: Azucena Tenorio
Mario García Torres es un artista monclovense que está triunfando a nivel nacional e internacional con exhibiciones en museos de Nueva York, California, Alemania, Bélgica, Italia, entre muchos otros más, donde con cada pieza busca cuestionar las ideas del progreso y repensar la cotidianidad como lo que se supone es lo correcto.
Desde pequeño estuvo cerca del arte ya que su mamá era voluntaria en el Museo Biblioteca Pape, al principio lo vivía a través de las historias que le contaban para luego vivirlo de cerca y asistir a todas las exposiciones, cursos y talleres.
Eso lo llevó a interesarse en las diferentes expresiones del arte, para cuando cursaba la preparatoria se involucró con los artistas de Puerta Morada, como Jesús Guajardo y Tomás Silvestre, tomando clases y ahí mismo hizo sus primeras presentaciones individuales. Al egresar decidió estudiar la Licenciatura en Arte en Monterrey, Nuevo León donde cada día el arte conceptual vinculado con el expresionismo abstracto iba tomando más importancia en su vida.
“Como estudiante me tuve que ir abriendo camino en Monterrey, al inicio exhibíamos en lugares muy alternativos como cafés y discotecas, luego eso fue creciendo y se fue formalizando”.
Vivió ahí seis años, a los 24 años obtuvo un trabajo como curador de medios electrónicos en un museo Carrillo Gil de la Ciudad de México, donde conoció a personajes distintos y artistas. En el año 2001 empezó a tener invitaciones para exposiciones internacionales de bajo perfil, lo que hizo que siguiera estudiando la maestría en el California Institute of the Arts en 2005, como becario Fulbright.
Cuando estaba por terminar la maestría lo invitaron a exhibir en su primera galería, Jan Mot de las más importantes en Bruselas, Bélgica. Y en el año 2007, cuando tenía 29 años, participó en la Bienal de Arte de Venecia, una de las más importantes del mundo y que generó mucha atención a sus creaciones.
El monclovense resaltó que uno de sus logros fue participar en “documenta”, una de las exposiciones de arte contemporáneo más importantes del mundo, la cual se lleva a cabo cada cinco años en Kassel, Alemania, y dura 100 días.
“Muchos curadores de museos asistieron y vieron la obra, fue muy importante para mí para empezar una carrera mucho más clara y consiente. Lo que trato de dar a conocer no es una idea, para mí es importante repensar en nuestra cotidianidad y lo que la gente nos dice que es correcto”.
Señaló que el concepto tan importante como es la verdad es lo que busca que la gente piense al igual que cuestionar todo lo que sucede en una persona o sociedad, así como la idea del progreso que muchos lo ven como avanzar teniendo poder.
“Todas mis piezas buscan sumar a una visión distinta del mundo, donde podamos cuestionar y apropiarnos de una verdad que nos pertenezca a nosotros como individuos, como comunidad y no que sean conceptos que estemos importando de otras culturas”.
Actualmente a sus 48 años de edad, presentó su exhibición en el Museo de Arte Moderno (MoMA) en Nueva York para celebrar durante tres días la apertura de la muestra “Chosen Memories”, la cual contuvo una de sus obras “Je ne sais si c´en est la cause”.
Como todo artista, tenía temor de seguir su pasión
Mario García externó que el dedicarse al arte significaba la renuncia a muchas cosas en la vida contemporánea y le ganaba la incertidumbre, pero tuvo el apoyo de sus papás, hermanos y amigos para seguir con su sueño.
Sobre todo porque le tipo de obra que hace no es fácil de consumir, donde se le solicita al público que se siente, piense y se cuestione a sí mismo, lo cual no le gusta hacer a muchas personas. Esto hizo que el camino fuera difícil y por año dudó si debía continuar con el sueño y defender su obra.
“Hubo momentos dramáticos, de pensar si era posible vivir de esto y poder mantener una carrera, parece que todo eso ha caminado. Yo agradezco mucho a mis padres que hayan creído desde un principio, en aquel tiempo era una decisión difícil, ahora pareciera que el arte es una carrera que tiene más certeza”.
A los jóvenes que están dedicándose al arte o piensan hacerlo, les externó que lo importante es creer en sí mismos y que sus sueños pueden ser posibles, si tienen la intención de poner sus pensamientos en figuras, canciones u obras de teatro, es su deber hacerlo.
“Las personas que estamos relacionadas al arte somos las que estamos dejando un registro de lo que pensamos como sociedad, de lo que sentimos ya sea triste o alegre, y todo eso es importante, solo un canal que se quedará para la historia”.