Hipolita Salazar, tía de la víctima, desmiente rumores sobre una relación con el presunto agresor, un elemento policiaco.
Por: Adriana Cruz
La familia de Teresita de Jesús que resultó herida en una reunión familiar en la colonia Burócratas de Monclova denunció públicamente presuntas irregularidades tanto en la atención médica que recibió la víctima como en el actuar de las autoridades ministeriales, luego de que la mujer falleciera tras varios días hospitalizada.
Hipolita Salazar, tía de la víctima, rechazó las versiones difundidas en redes sociales donde se afirmaba que la joven mantenía una relación sentimental con el elemento de seguridad, quien también perdió la vida. Aseguró que la familia no conocía al hombre y sostuvo que éste habría llegado a la convivencia invitado por otra persona. "Era una reunión familiar y él llegó ahí. Queremos que quede claro que ellos no eran pareja y no se conocían", expresó.
Los familiares señalaron que la joven inicialmente fue atendida en el Hospital Amparo Pape y posteriormente trasladada a la Clínica 7 del IMSS, donde —afirmaron— nunca recibió la atención especializada que requería. Indicaron que presentaba lesiones graves en mandíbula y pulmones, y que desde su ingreso debía permanecer en terapia intensiva. Sin embargo, denunciaron que permaneció varios días sin ser valorada por especialistas maxilofaciales, mientras su estado de salud se deterioraba.
El hermano de la víctima relató que la joven permaneció consciente durante varios días y se comunicaba escribiendo en un cuaderno, pero posteriormente comenzó a presentar complicaciones respiratorias, neumonía y colapso pulmonar. "Ella llegó bien de sus órganos. Todo estaba estable. Solo esperaban que la valorara Maxilofacial, pero dejaron pasar demasiado tiempo", declaró. También acusó que cuando se planteó trasladarla a Monterrey, el sistema del seguro médico contratado por la familia no cubría el procedimiento, situación que —aseguraron— nunca les fue informada oportunamente.
La familia también manifestó inconformidad con la actuación de la Fiscalía General del Estado. Según relataron, mientras la joven permanecía hospitalizada, personal ministerial acudía constantemente para conocer su estado de salud; sin embargo, tras el fallecimiento del presunto responsable, les informaron que ya no existía delito qué perseguir. "Nos dijeron que muerta la persona ya no había delito", señalaron.
Además, afirmaron que nadie relacionado con el presunto agresor —a quien identificaron como un elemento policiaco que presuntamente se encontraba en servicio al momento de los hechos— se ha acercado para brindar apoyo a los hijos de la víctima ni a la familia. La mujer dejó tres menores de edad, entre ellos un niño de 10 años y una pequeña de cinco.
Entre lágrimas e indignación, los familiares pidieron que el caso no quede en el olvido y exhortaron tanto al IMSS como a las autoridades de procuración de justicia a revisar lo ocurrido. "Nos desgraciaron la familia. Ya nada nos la va a regresar, pero no se vale lo que hicieron", expresaron.