La revisión del T-MEC genera preocupación en el sector industrial de Frontera, donde las empresas enfrentan incertidumbre.
Por: Gerardo Martínez
La incertidumbre que rodea la revisión del T-MEC podría agravar el desempleo en la región Centro los próximos meses, al mantener frenada la producción y complicar la operación de empresas manufactureras, así lo advirtió el dirigente de la CTM en Frontera. Mario Dante Galindo, señaló que ya inició la primera de tres rondas de negociaciones del tratado; sin embargo hasta el momento no existen indicios de avances que permitan generar certidumbre para el sector industrial. "Ya iniciaron otra ronda de pláticas de negociación del T-MEC, es la primera de tres que van a tener y no ha habido ninguna conclusión todavía, estamos en espera de noticias; la información ha sido muy conservadora".
Señaló que el panorama sigue siendo adverso al mantener Estados Unidos los aranceles al acero y al aluminio, además que en las reuniones previas no se han logrado modificar las condiciones comerciales. "Vamos a seguir con el mismo estándar de estirar y aflojar, no vemos avances y seguiremos prorrogando este cuadro de inestabilidad". Galindo explicó que esa incertidumbre ya repercute en las cadenas productivas, pues las empresas dependen de los clientes estadounidenses, quienes también actúan con cautela ante la falta de definiciones sobre el futuro del acuerdo comercial. "Estamos a expensas de nuestros clientes, si ellos no elevan sus volúmenes de producción por esta inestabilidad, seguiremos igual o peor".
Mencionó que varias empresas han resistido el entorno económico, pero otras comienzan a enfrentar dificultades para sostener sus operaciones, lo que incrementa el riesgo de nuevos despidos. "Muchas empresas han aguantado, pero algunas ya no pueden sostener esta ola de cambios, porque el no producir y no vender aumenta las posibilidades de cerrar y despedir un mayor número de trabajadores". Señaló que el periodo comprendido entre las negociaciones del T-MEC y las elecciones de noviembre en Estados Unidos será clave para definir el rumbo de la actividad económica en la región. También consideró que factores ajenos al tratado, como la inseguridad en México, podrían influir en el desarrollo de las negociaciones y prolongar la incertidumbre para el sector productivo. "El panorama no cambia para bien; incluso puede empeorar, no vemos nada claro y todavía hay nubarrones sobre la relación comercial con Estados Unidos", indicó.