"Solo se muere cuando se olvida"; dolor y despedidas tras tragedia que cobró tres vidas

Las redes sociales se llenan de mensajes de despedida y recuerdos para las tres mujeres que perdieron la vida.

Por: Carolina Salomón

Hay despedidas que no caben en unas cuantas palabras. Hay ausencias que dejan un silencio difícil de explicar y fotografías que, de un momento a otro, se convierten en los recuerdos más preciados.

Tras la tragedia ocurrida en la carretera Federal 57, las redes sociales se llenaron de mensajes de dolor para despedir a Ángela Valeria Rodríguez Castillo, Gabriela Hernández Ibarra y Daniela Guadalupe Valdés Ordóñez, las tres mujeres que perdieron la vida en la volcadura cuando regresaban hacia Monclova.

Ya no son únicamente nombres en una nota informativa. Son hijas, hermanas, primas, amigas y seres queridos que dejaron una historia en quienes tuvieron la oportunidad de compartir parte de su vida con ellas.

Entre las publicaciones de despedida destacó el mensaje de Susi Castillo, familiar de Ángela Valeria, quien escribió:

"Solo se muere cuando se olvida, y tú vivirás por siempre en nuestros corazones porque nunca te vamos a olvidar."

Y quizá ahí se encuentra la manera más humana de entender una pérdida: las personas pueden dejar de estar físicamente, pero permanecen en las fotografías, en las anécdotas, en una canción, en una fecha, en una sonrisa parecida a la suya y en todos aquellos recuerdos que el tiempo no consigue borrar.

Ángela Valeria y Daniela Guadalupe tenían 27 años; Gabriela tenía 31.

Tres mujeres con toda una vida por delante, con familias que hoy tienen que aprender a vivir con una silla vacía, con llamadas que ya no llegarán y con la dolorosa certeza de que aquel viaje de regreso a casa terminó cambiando para siempre la vida de sus seres queridos.

Las familias de Ángela Valeria Rodríguez, Gabriela Hernández y Daniela Valdés enfrentan un doloroso vacío tras la tragedia.

Mientras sus familias enfrentan las horas más difíciles, amigos y conocidos han encontrado en las redes sociales una forma de abrazarlas a la distancia y de mantener vivos los recuerdos de quienes hoy extrañan.

Porque después de una tragedia quedan muchas preguntas, pero también queda algo que nadie puede arrebatar: la memoria de quienes se fueron.

Y mientras alguien pronuncie sus nombres, cuente una historia sobre ellas, comparta una fotografía o recuerde alguna de sus sonrisas, seguirán estando presentes.

Porque solo se muere cuando se olvida. Y a Ángela Valeria, Gabriela y Daniela, sus familias y amigos han dejado claro que no las olvidarán.

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