Luego de que muriera repentinamente de un infarto en el transporte público.
Por: Teddy Fuentes
MONCLOVA., COAHUILA.- Más de 15 años de su vida fue lo que el Sub Teniente José Enrique Rodríguez García dedico al servicio del rescate de personas en situación de riesgo en las Águilas Doradas y será recordado por sus compañeros como un hombre honorable y amante de servir a los demás.
Luego de su repentino fallecimiento a causa de un infarto agudo, el Sub teniente "Chepo" deja un gran vacío en la corporación donde brindó una gran cantidad de servicios, salvando la vida de muchas personas aun poniendo en riesgo la de él.
"José Enrique era un excelente ser humano, de esos que te enseñan a ser mejor cada día, en la corporación tenía el aprecio y el cariño de todos por qué trabajaba por el bien de la comunidad, se pierde un gran integrante del cuerpo de rescate Águilas Doradas pero nos quedamos con sus muchas enseñanzas y su amor por salvar las vidas".
Los miembros de la corporación explicaron que José Enrique siempre fue fiel a la causa y nunca dejó de lado a los miembros de Águilas Doradas por lo que será siempre recordado por ser un hombre lleno de amor por la vida, pero sobre todo con una gran vocación de servicios.
NO TENIA FAMILIA PROPIA, PERO DABA MUCHO AMOR A LOS DEMAS.
Mi tío José Enrique era un gran ser humano, siempre se preocupó mucho por nosotros, él no tenía esposa ni hijos, pero estaba al pendiente de nuestras necesidades, era un hombre íntegro que la mayor parte del día se la pasaba en la corporación, pues como él mismo decía, nació con el don de servir a los demás.
Guadalupe Espinoza, sobrina de José Enrique mencionó que siempre fue una persona muy alegre que le gustaba mucho bailar y festejar, con un gran ejemplo de vocación y servicio a favor de la comunidad, teniendo como prioridad el servicio a la comunidad.
Como anécdota recuerdan que su tío siempre vestía vaquero y le gustaba mucho la fiesta, acompañándolas a ellas como sobrinas a bailes y festejos, pues amaba la vida y la disfrutaba al máximo.
A don José le sobreviven sus hermanas Mirtha Sonia y María del Refugio Rodríguez, quienes lo vieron siempre como una persona llena de virtudes que no esperaba perder la vida de esta forma.
“Si vida estuvo marcada por el servicio a los demás, entre lo más relevante los servicios brindados en la explosión de Celemania así como accidentes, choques y explosiones en donde la prioridad era salvar vidas.