Don Erasmo pide la caridad de la gente

En el Libramiento Carlos Salinas.

Por: Adriana Cruz

Monclova; Coah.-Sin importar permanecer de pie más de seis horas, sin importar que la temperatura supere los 40 grados centígrados, incluso que arriesgue su vida al permanecer en una vía muy transitada y que además cruce el ferrocarril por esta zona, ahí se ubica a don Erasmo de 64 años de edad solicitando la caridad de las personas para poder llevar el sustento a su hogar.

Su sombrero de paja, unos lentes negros de sol, un chaleco en color naranja de seguridad y un bote en color blanco donde recibe las monedas de los automovilistas que circulan por esta arteria, es como se ubica al señor Erasmo Veliz Pacheco de la colonia Emiliano Zapata de Monclova, pero que diariamente acude al Libramiento Carlos Salinas de Gortari a la altura de ciudad Frontera buscando el sustento diario.

Don Erasmo es muy conocido por mucha gente, pues años atrás se dedicaba a la venta de tacos de olla, recorriendo ciudades como Castaños, Monclova, San Buenaventura y Cuatro Ciénegas, lamentablemente y por problemas de salud le imposibilito seguir haciéndolo, por lo que ahora solo se sostiene con unas muletas y extiende su mano esperando la humanidad de la gente

En entrevista para Periódico la Voz se percibía la humildad del señor y conto la historia de su vida, actualmente tiene solo un hijo y este a su vez a su familia, don Erasmo vive con su esposa y ella esta lastimada de su pie por una fractura y que le imposibilita moverse, el como hombre de la casa y el sostén del hogar llega puntual a las 9 de la mañana y a las 3 de la tarde vuelve a su casa.

“Hay días buenos otros no, de 200 a 300 pesos cuando nos va bien es lo que llevo diario a casa, mucha gente me conoce, a veces se acercan a saludarme y me dan una moneda, yo les agradezco a todos los que lo hacen y que Dios los bendiga” mencionó.

Todos tenemos una historia que contar, y don Erasmo abrió su corazón para expresarla, cuando atraviese por este lugar, y si su corazón le grita ayudarlo, hágalo pues Dios bendice.

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