Monclova: indagan en casa de Mateo Sánchez por su desaparición

La vivienda de Mateo Sánchez en Monclova es objeto de investigaciones por su desaparición.

Por: Carolina Salomón

Drogas, alcohol y dinero eran motivos de constantes discusiones entre las cuatro personas que se refugiaban en la vivienda marcada con el número 709 de la calle Miguel Blanco, en la zona centro de Monclova.

El inmueble, que hoy permanece asegurado y con sellos de precaución, fue cateado el miércoles por la Fiscalía de Personas Desaparecidas y la Agencia de Investigación Criminal, como parte de las indagatorias por la desaparición de Mateo Sánchez, de 33 años.

Comerciantes de los alrededores, quienes durante meses fueron testigos de las escenas que ocurrían en el lugar, relataron que las personas entraban y salían de la vivienda en distintas condiciones. Según sus testimonios, después de realizar mandados o trabajos para comerciantes del sector y reunir algo de dinero, regresaban al domicilio y, al parecer, consumían sustancias que alteraban su comportamiento.

En ocasiones, señalaron, caminaban sin rumbo por las calles, hablaban de manera incoherente o decían cosas sin sentido. También había momentos en los que se les veía aparentemente tranquilos, antes de que volvieran los conflictos relacionados con el consumo de drogas, el alcohol y el dinero.

La casa se ubica entre las calles Benito Juárez y Privada Rendón. Desde el exterior, el patio luce limpio, con algunas plantas que sus habitantes intentaban mantener vivas. Sin embargo, quienes trabajan en los establecimientos cercanos aseguran que ese aspecto no es reciente ni necesariamente está relacionado con la desaparición de Mateo o con un intento por ocultar evidencias.

 

De acuerdo con los testimonios, cuando el efecto de las sustancias comenzaba a manifestarse, a los habitantes les daba por barrer, limpiar el patio o sembrar plantas. En otros momentos, salían del inmueble y caminaban sin una dirección aparente. La imagen contrasta con las condiciones precarias de la vivienda: sin puertas, con ventanas desprovistas de vidrios y un interior que muestra señales evidentes de deterioro. Aun así, el patio conserva rastros de los intentos por mantener algunas plantas con vida.

Ahora, una cinta amarilla y los sellos de precaución impiden el acceso al inmueble. En uno de los rincones del patio se observan movimientos recientes de tierra, huellas de las excavaciones realizadas por las autoridades durante la búsqueda de posibles restos de Mateo Sánchez.

El hombre, de 33 años, permanece desaparecido desde el pasado 16 de octubre. Su ausencia llevó a las autoridades a intervenir la vivienda, donde las excavaciones forman parte de las diligencias para tratar de establecer su paradero.

Impacto en la comunidad de Monclova

Mientras continúan las investigaciones, el domicilio de la calle Miguel Blanco permanece bajo resguardo. Afuera, la actividad comercial de la zona centro sigue su curso, pero entre quienes presenciaron las discusiones y los comportamientos de los habitantes, la vivienda dejó de ser solamente otro inmueble deteriorado para convertirse en un punto relacionado con la búsqueda de un hombre del que, hasta ahora, no se conoce su paradero.

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