Una madre, tres hijos y el temor de no estar mañana tras un diagnóstico de leucemia

A pesar de contar con el apoyo de su esposo, la situación económica se ha vuelto crítica, y Dulce busca alternativas para generar ingresos.

Por: Carolina Salomón

La leucemia no solo ataca al cuerpo, también sacude a las familias, especialmente cuando llega en etapas donde los hijos aún son pequeños y dependen por completo del cuidado de su madre. Es entonces cuando el miedo no se centra solo en la enfermedad, sino en una pregunta constante que acompaña cada segundo: ¿qué será de mis hijos si un día falto?

Hace apenas un año, Dulce Andreia Aguilar Ovando, de 36 años de edad, perdió a su hermana a causa de la leucemia. Hoy, esa misma enfermedad toca nuevamente a su familia, pero esta vez es ella quien enfrenta el diagnóstico que recibió hace dos meses y medio.

Los primeros síntomas parecían leves: vómitos constantes, mareos y dificultad para caminar. Malestares que pudieron confundirse con un problema pasajero, pero que con el paso del tiempo encendieron las alertas.

Tras acudir al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), los médicos confirmaron que se trataba de leucemia en la sangre, enfermedad que estaba provocando dichas afectaciones.

Detalles confirmados

Aunque los especialistas han señalado que el padecimiento no se encuentra muy avanzado, el camino que Dulce Andreia ha comenzado no es sencillo. Un tratamiento largo, constantes visitas al hospital —algunas de ellas hasta la ciudad de Monterrey— y la incertidumbre del mañana forman parte de su nueva realidad.

Dulce es madre de tres menores: una niña de nueve años, un niño de ocho y la más pequeña de apenas un año de edad. Pensar en ellos es lo que le da fuerzas, aunque también es su mayor preocupación. Su esposo, Adán Gelacio, se encuentra actualmente en proceso de recuperación tras una operación en las piernas, derivada de un accidente sufrido en su infancia que lo ha llevado a enfrentar múltiples intervenciones médicas a lo largo de su vida.

La familia habita en la colonia Lomas de San Miguel, sector Monte Viejo, en el domicilio marcado con el número 1111. El acceso al seguro social lo obtuvo a través de su padre, sin embargo, las dificultades económicas se han intensificado debido a los constantes traslados y gastos que implica el tratamiento.

Con la voz entrecortada, Dulce comparte el temor que la acompaña desde el diagnóstico: "Cuando me dieron el diagnóstico sentí muy feo. Una hermana mía murió de leucemia y ahora me pasa a mí. No quiero dejar solos a mis hijos", expresó.

Apoyo económico para tratamiento

A pesar de contar con madre y hermanas, señaló que la relación con ellas no es cercana, por lo que enfrenta esta etapa prácticamente sola, con la esperanza de salir adelante y vencer la enfermedad. Actualmente necesita despensa y apoyo económico para solventar los gastos de sus traslados médicos. Sin embargo, Dulce aclara que no busca únicamente caridad.

Sabe cocinar y estaría dispuesta a instalar un pequeño puesto afuera de su casa si alguien pudiera apoyarla con una estructura o lo necesario para vender comida y así ayudarse por sus propios medios.

Para quienes deseen brindarle apoyo de corazón, sin juicios y con empatía, se encuentra disponible el número de tarjeta Spin 4217 4702 5665 8689, a nombre de su esposo Adán Gelacio. Dulce Andreia enfrenta una de las batallas más difíciles de su vida, con la esperanza firme de vencer la enfermedad y seguir siendo el pilar de sus hijos.

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