El arte de Efeck Todoterreno lo llevado a plasmarlo a diversas ciudades de México, demostrando que el arte urbano tiene valor y calidad, y sobre todo que no deben ser considerados como grafiteros o vándalos.
Por: Azucena Tenorio
Efeck está por cumplir 20 años pintando sobre paredes, negocios, puentes y más espacios, su gusto nació desde muy pequeño cuando el dibujar fue un talento nato en él, a la edad de 10 años copiaba lo que veía en las paredes, que era considerado graffiti de pandilla o territorial.
Pero cuando se cambió al sur de Monclova fue cuando por primera vez observó un graffiti en su totalidad, poco elaborado pero en su tiempo muy completo y fue algo que lo impactó mucho.
“Creo que esto fue lo que realmente me atrapó a querer hacerlo ya en pared y saber quién estaba detrás de ese estilo de letras poco entendibles, bellas, llenas de color, en su mera esencia ilegales pero libres al público”, dijo Efeck.
Hace apenas dos años que se animó a salir de Monclova para hacer lo que más le apasiona, primero a Monterrey y ciudades cercanas a la región, hasta ganar un concurso en Zacatecas, asistir a unas Expograffitis a Acapulco. Su amor por el arte urbano lo ha llevado a la Ciudad de México, Oaxaca, Guadalajara, Nayarit, Mazatlán, Reynosa, Chiapas, Chihuahua, Puebla, Los Cabos y La Paz.
Todo esto le ayudó a ser seleccionado en el 2022 en uno de los eventos que todo escritor de graffiti anhela asistir, "El MOS" (Metting of Styles) la sede fue en Cuernavaca y en abril del presente año, fue el único seleccionado para representar a Coahuila en el evento de "Liga Graffiti", con sede en Pachuca.
“En ese había 2 premios, uno de Graffiti Wild Style y otro en letras Bomba, en donde tengo el honor de presumirles qué me traje el primer lugar. Es un orgullo, pero también es verdad que hace apenas tres años nos empezaron a llamar artistas urbanos cuando antes solo nos llamaban grafiteros o vándalos”
Respecto a las personas que siguen viendo mal su profesión, dijo que hay que respetar, puede no ser del agrado de todos y agradeció a toda la gente que los felicita. Hay ocasiones en que les ofrecen un vaso de agua y otros los buscan para que hagan un cambio de imagen a su fachada, su cuarto o negocio.
“Está comprobado que las personas que se cruzan con una nueva obra colorida, ya sea que pasen en camión, carro o caminando, su día ira mejor ya que los colores de ese mural van a crearles cierta felicidad interior y más si es de nosotros”.
Señaló que aunque tiene una ingeniería, le hubiera gustado haber estudiado artes plásticas, ingeniería del color o alguna rama que le llevara a entender más sobre el dibujo, técnicas, canon del cuerpo humano, saber de dónde nace el color y todo sobre sus mezclas.
Efeck externó que es diverso el tiempo que pasa realizando un trabajo y terminarlo, todo depende del diseño, boceto o idea a realizar, unos son muy detallados, otros sencillos y también depende mucho el tamaño del espacio a pintar.
“Nunca hay prisa porque pintar es se disfruta mucho, pero si buscamos hacerlos muy temprano o de noche, ya que el solecito de Monclova esta canijo”
Así mismo, hay diferencia entre pintar una escuela o algo más extenso como un muro de un puente, pues en un plantel en su mayoría son caricaturas a todo color y en los puentes trata de contar una historia u homenajear a alguien.
“En lo personal si lo considero algo caro porque se considera un lujo y hay muchas marcas de aerosoles que oscilan desde 60 a 200 pesos e infinidad de boquillas que nos ayudan a un mejor trazo o relleno rápido, otras nos facilitan difuminar y pues siempre tratamos de entregar un trabajo de calidad y único”.
Actualmente le inspira mucho su grupo Krew FB10, ya que hay integrantes nuevos con mucha energía, otros con demasiada imaginación y generalmente hacen juntas en donde hay lluvia de ideas y en la mayoría de trabajos, le dan libertad de expresión siempre basándose en las necesidades o ideas del cliente.
Con toda la experiencia que tiene Efeck, añadió que le gustaría seguir conociendo y aprendido del arte urbano, nunca ha estado conforme con lo que hace y aprende mucho de sus errores. Se exige demasiado y le gusta experimentar nuevos estilos y técnicas, incluso hace poco tomó un curso sobre dibujo a gis pastel y se acaba de comprar un aerógrafo para hacer intervenciones sobre figuras pequeñas.