El viejo Camino Real fue la columna vertebral de la migración de familias, misioneros, soldados y viajeros, que vinieron a darle vida a este suelo árido de nuestra región
Por: Sóstenes de Hoyos Martínez
Por este Camino Real, cruzó la colonización de toda el área, desde Alberto del Canto, fundador de Minas de la Trinidad en 1577, la entrada formal de don Luis Carvajal y de la Cueva en 1585, seguido por Gaspar Castaño de Sosa en 1590 y Fray Juan Larios en 1674, estableciendo de manera definitiva la fundación de las primitivas misiones establecidas en torno del antiguo Valle de Coahuila.
A todos ellos había que agregar de manera importante los innumerables grupos de vecinos que salían de continuo a perseguir a los indios que asolaban la región, cuando llegaba lo que los antiguos llamaban “la indiada grande”.
En 1856 se publica un derrotero de cómo se encontraba el camino real y cómo fue andado durante la colonia y el México independiente, a continuación se transcribe:
De Saltillo a la cuesta del Cabrito: Las primeras dos leguas del camino son sobre terreno llano hasta el rancho llamado los Bosques, que se halla situado entre dos pequeños cerros; sigue una y media legua de terreno llano hasta la hacienda de Capellanía y de allí buen camino hasta el aguaje de la cuesta del Cabrito.
De la cuesta del Cabrito al rancho de Mesillas: Sigue terreno quebrado tres leguas y una de terreno llano.
Del rancho de Mesillas al rancho de Anhelo: Camino llano por dos leguas hasta el arroyo del Barreal y una legua en los mismos términos a los cerritos donde hay un rancho pequeño, siguiendo buen camino hasta Anhelo.
Del rancho de Anhelo al rancho de Baján: Camino llano dos leguas hasta la Punta de Anhelo; de aquí diez leguas de tierra llana, faldeando al N. La sierra hasta la punta del Espinazo: siguen tres leguas de monte de huizache y cuatro leguas de llano, en que se hallan las lomitas y a media legua de éstas se halla el Baján. Todo el camino es abundante en buenos pastos.
Del rancho de Baján a la hacienda de Estanques del Marqués: Camino plano, en cuyos bordes se encuentran bosques de mezquites y pastos abundantes.
De la hacienda de Estanques del Marques al rancho de Castaño: El camino es llano, sembrado de mezquites y pastos abundantes.
Del rancho de Castaño a Monclova: Aunque este terreno es quebrado, el camino es bueno para carruajes y abunda en pastos.
De Monclova al rancho de las Adjuntas: Camino llano por la orilla del río de Monclova que corre de sur a norte hasta la estancia de Sánchez, siguiendo en los mismos términos hasta las Adjuntas, donde se pasa el río por el vado. El camino está sembrado de mezquites.
Del rancho de las Adjuntas al rancho del Tapado: Camino llano por la orilla del río de Monclova.
Del rancho del Tapado al rancho de las Hermanas: Buen camino a la falda de la sierra hasta el rancho.
Del rancho de las Hermanas al rancho de las Encinas: Dos leguas de camino llano al E. de la sierra y al O. Un monte de mezquites, regado por el río Monclova hasta el paso de las Ánimas.
Del rancho de Encinas al rancho del Álamo de los Borregos: Seis leguas de camino llano por la orilla del río de Borregos, hasta el llano donde se unen los ríos Monclova y Santa Rosa, que forman el salado.
Del rancho del Álamo de los Borregos al aguaje de la lomería o San Diego: A la salida del llano se vadea el río, y sigue una y media legua de buen camino hasta el pie de las lomas de Peyotes; el descenso de estas lomas es suave y sigue el camino sobre ellas hasta el aguaje de la Lomería.
Del aguaje de la Lomería o San Diego al arroyo de la Leche: El camino sobre lomas es bueno y sembrado de mezquites.
Del arroyo de la Leche al arroyo de los Amoles: Sigue en los mismos términos el camino.
Del arroyo de los Amoles a Los Juanes: Sigue en los mismos términos el camino.
De Los Juanes al pueblo de Río Grande: Sigue en los mismos términos el camino.
Del pueblo de Río Grande al paso del Río Grande: Buen camino.
Del paso del Río Grande al aguaje de San Antonio: Camino llano hasta el río, que esta bordeado de moreras en donde es vadeable.
Del aguaje de San Antonio al río de las Nueces: Camino llano sembrado de mezquites.
Del río de las Nueces al aguaje de las Lagunitas: Camino llano.
Del aguaje de las Lagunitas a Río Frío: Camino parejo por entre algunas cañadas, con pastos y agua abundante.
De Río Frío a la Parrita: Camino sobre lomas.
De la Parrita a la Punta del Encinal: Camino bueno algo arenoso entre bosques.
De la Punta del Encinal al río Atascoso: Camino como el anterior.
Del río Atascoso a la Ranchería: Camino como el anterior hasta el río, que se pasa por vado.
De la Ranchería al río de Medina: Camino llano entre mezquites y pastos.
Del río de Medina a la misión de la Espada: Tres leguas de bosque de encinos y mezquites, y una de camino llano hasta el río de San Antonio, que se pasa por vado, y sigue un cuarto de legua de buen camino.
De la misión de la Espada a Béjar: Tres cuartos de legua de camino llano hasta el ojo de agua, y sigue el camino llevando al E. un monte de encinos.
El viejo camino real fue testigo del caminar de muchos viajeros que lo recorrieron:
En 1644, Martín de Zavala, en la repuebla de Nueva Almadén.
En 1650, Los Tlaxcaltecas de Saltillo en su intento de fundación.
En 1674, Antonio Balcárcel Rivadeneira y Sotomayor, junto con el padre Fray Juan Larios, “hallaron un “aguaje” entre dos sierras y una sabána bien empastada al parecer de seis leguas de largo, entre dos cerros, y dos o tres de ancho y corre dicha agua por Madre...” Balcárcel tomó posesión de este puesto y le puso el nombre de Santa Cecilia de Castaño.
En 1777, el caballero Teodoro de Croix y Fray Agustín de Morfi, en su viaje a las provincias internas de la Nueva España.
En 1686, El general Alonso de León y Fray Damián Mazanet, en su descubrimiento de Texas.
En 1700, El capitán Diego Ramón, fundador del presidio de Río Grande.
En 1700, Fray Felipe Galindo y Chávez, obispo de Guadalajara, en su visita pastoral.
En 1718, Las familias Canarias, en su paso a Texas.
En 1755, Fray Hermenegildo de Vilaplana, célebre escritor franciscano en el proceso de la inquisición en la Villa de Santiago de la Monclova.
En 1807, El capitán Zebulón M. Pike, durante su salida de la Nueva España.
El 21 de marzo de 1811, fue escenario de la aprehensión de los caudillos de la Independencia, los cuales emprendieron su jornada desde el Saltillo con más de mil integrantes, pasando por la hacienda de Santa María, para subir la cuesta del cabrito y proseguir por el llano hasta la hacienda de Mesilla y pernoctar después en el punto de Anhelo.
Sus pasos se acercaban cada día más al corazón de la provincia que Coahuila, pasaron por la punta del espinazo y ya en La Joya dispusieron que los principales jefes se adelantaran para que consumieran la mejor agua de Acatita de Baján.
Era ya media mañana cuando en el Camino Real se divisaba la enorme polvareda que levantaba el andar de hombres, mujeres y niños además del enorme número de caballos, mulas y carruajes en que se conducía la impedimenta y cerca de cinco millones de pesos plata y oro.
Viene por el camino real de Monclova Ignacio Elizondo y un grupo de soldados presidiales e indios de la misión de Peyotes, decían los contrarrevolucionarios.
Tras la pequeña loma que solitaria en el agostadero de Baján, cobijaba a más de doscientos milicianos contrainsurgentes de Coahuila, Texas y Nuevo Santander, que el mando de Ignacio Elizondo y Tomás Flores esperaban el momento para aprehender a los caudillos.
Sin bajas para los contrainsurgentes y con poco gasto de parque, fueron aprehendidos la mayoría de los caudillos insurgentes y se procede a conducirlos a la hacienda de Guadalupe de Baján para ponerlos prisioneros en su muralla, en espera de capturar al resto del contingente para luego el día 22 de marzo conducirlos por el camino real y pasando por Castaños, a la villa de Santiago de la Monclova, capital de la provincia de Coahuila.
En 1833, Benjamín Lundy, célebre antiesclavista.
En el año de 1836. Antonio López de Santa Ana pasó por aquí, junto con los quince mil soldados que llevó a la guerra de Texas en 1836.
En 1846, fue escenario del paso de las tropas norteamericanas, al mando del General John Ellis Wool, quienes describieron el camino real de Monclova a Castaños y de Castaños a Baján como sigue: “la distancia de Monclova a Castaños fue de 10 millas, de camino bueno, limitado a un estrecho valle entre montañas cerca de 4000 pies de altura. La formación es volcánica, intersectada por grandes arroyos, en los cuales se pueden encontrar grandes peñascos y piedra imán. En este tramo no hay agua para cultivo y el campo está desprovisto de vegetación.
El camino de Castaños a Baján era bueno, de campos no cultivados y con grandes montañas a los lados. En este tramo el camino era muy polvoso y los dragones presentaban una apariencia como de que les hubieran llenado la cara con harina, los hombres se lamentaban discretamente de los efectos del polvo, el cual les lastimaba los pies y los ojos. También de Castaños hay un camino de mulas hasta Ciénegas, a través de las montañas, por el camino de Pozuelos.
En1848, Mirabeau B. Lamar, durante la intervención americana.
En1850, Gato del Monte, jefe seminol que en su viaje a México pasó por Monclova.
En 1856 de la publicación Itinerarios y derroteros de la República Mexicana se dice lo siguiente del tramo Baján-Monclova:: “Del Rancho Baján se llega a la Hacienda Estanques del Marqués después de 6 leguas de camino plano, en cuyos bordes se encuentran bosques de mesquites y pastos abundantes. Cinco leguas más y se llega al Rancho del Castaño y cinco después a la ciudad de Monclova aunque el terreno es quebrado el camino es bueno para carruages(sic) y abunda en pastos.
En 1857, Francisco de Paula Verea, obispo de Monterrey en su visita pastoral.
En1865, El militar Pierre Jeanningros, durante la guerra de intervención francesa.
En 1871, El coronel Pedro A. Valdés y su ejército durante la lucha contra Porfirio Díaz.
En 1873, La fuerza del Congreso de Coahuila, que destituyó a Victoriano Cepeda como gobernador.
En 1884, El Ferrocarril Internacional Mexicano, transitando buena parte del antiguo camino real, viendo pasar a cientos de trabajadores que tendían las vías del ferrocarril y poco después el paso de la primera máquina de vapor por estos rumbos.
En 1914, don Venustiano Carranza, primer jefe del Ejército Constitucionalista.
En 1914, El general Joaquín Mass, jefe de las fuerzas federales, entre muchos otros.
Hoy, muchos nos hemos olvidado del viejo Camino Real que pasaba por Monclova, sirvan estas líneas para recordarlo y llenarnos de orgullo que por este suelo norestense se han escrito tantos renglones de nuestra historia.
Créditos: Revista Crónicas del Camino Real. Los Ojos Ajenos, viajeros en Saltillo, 1603-1910”, del Maestro Javier Villarreal Lozano.
Créditos fotográficos: Archivo municipal de Monclova, Sóstenes de Hoyos Martínez.