Por: Mónica Meza
Fernando Agüeros Sanchez era un “Monclovense de Corazón”, llegó a la ciudad luego de egresar del Cetma en la Ciudad de México, aquí siguió preparándose académicamente hasta convertirse en un docente muy reconocido de la Facultad de Contaduría y Administración donde formó a grandes profesionistas. Hoy su familia y amigos recuerdan a ese hombre de gran corazón que ya descansa en paz.
Empezó desde cero, cuando egresó como técnico del CETMA a través de unos carteles supieron que solicitaban practicantes en Altos Hornos de México, había oportunidad de irse a radicar a otra ciudad del país como Veracruz, Saltillo, Monterrey y Monclova.
Sabía que el estudio era la puerta del éxito.
Un grupo de jóvenes con deseo de superación eligió la Capital del Acero, Fernando Agüero dejó a su madre Soledad Sánchez en la Ciudad de México con mucho dolor, pero también con mucho ánimo de emprender el viaje a una vida mejor.
Aquí fue donde conoció a su esposa Yuri Sosa en la Feria de Frontera, ella tenía 19 años y él 24, el amor entre ambos los llevó al matrimonio y procrearon a cuatro hijos Tania, Tatania, Tawni y Herbert.
Realizó sus prácticas en Ahmsa pero quiso prepararse más y entró a estudiar a la FIME donde hizo la carretera de Ingeniero Metalúrgico Industrial, posteriormente cursó una maestría, un postgrado y un doctorado, además de muchos diplomados. Nunca dejó de prepararse, era una persona correcta al hablar y con mucho conocimiento.
Fernando Agüeros Sanchez era un “Monclovense de Corazón.
Durante mucho tiempo trabajo para Forjados para Laminados (Folasa), sabía que la puerta del éxito era el estudio por ello se enfocó mucho en la superación académica, dio clases en Metalurgia, CETis 46, UNE, FCA, Conalep, posteriormente fue investigador lo que le permitió viajar a universidades del mundo para hacer investigaciones.
Participó en simposios y viajó en varias ocasiones a España, Costa Rica y más partes del mundo y del país. Fue colaborador en varios libros como Manejo Básico de Personal, otro titulado Competencias Educativas bases del Constructivismo- Humanismo y la empresa socialmente responsable, un reto para las MPYPES del Siglo XXI México y España.
Ahora tiene 6 nietos y cuatro hijos a quienes heredó lo mejor de él.
Tenía 40 años de matrimonio con Yuri Sosa, una hermosa familia que era todo en este mundo para él, siempre estuvo para sus cuatro hijos que lo recuerdan siempre alegre y apoyándolos en cualquier situación de la vida.
Le gustaba mucha música de trova, ídolo del Che Guevara y todo ese tipo de personas con ideales de lucha de justicia.
Siempre fue muy alegre y bromista, un padre muy cariñoso y comprensivo, que deja un inmenso dolor pero también una gran herencia, de principios y valores, siempre hizo todo porque sus hijos se superara y más que nada lo hizo con el ejemplo, sus hijos estudiaron son profesionales, formó a una Administradora, una licenciada en Mercadotécnica, Educadora y el menor que actualmente estudia la preparatoria.
Un grupo de jóvenes que por azares del destino llegó a la ciudad.
Ramón Barajas fue su amigo durante 30 años, considera que era una persona excepcional, dispuesto siempre a ayudar pues como principal característica era que le gustaba hacer labores altruistas.
Una persona excelente en la transmisión de sus conocimientos, en FCA donde estuvo por lo menos unos 20 años, pero personalmente convivieron en el área de asistencia o asesoría externa a micro y pequeña empresa, principalmente, era muy hábil para enlazar sistemas o procesos de carácter 100% técnico con su administración.
“No hacía milagros pero si era muy bueno, todo su conocimiento y preparación lo hacían sobresalir, tiene algunos meses que dejó de dar clases es muy conocido por profesionistas de la ciudad y sin duda colaborador para formar a cientos de profesionales”.
Jóvenes que siempre tuvieron más que un maestro, un amigo que siempre estuvo dispuesto a escucharlos y brindarles un buen consejo.
Fernando Agüeros Sanchez murió el pasado 20 de junio a los 63 años de edad a consecuencia de un infarto, era diabético. Aunque deja un gran vacío en sus familiares, amigos, compañeros, colaboradores y alumnos siempre existirá en la memoria de quienes lo conocieron, descanse en paz.