Entrega a Dios a su hija Valentina

Karla, luchó hasta el último momento por la salud de la pequeña que presentaba graves complicaciones de salud

Por: Mónica Meza

Hace 6 años, una joven mujer bajó del transporte público con un bebé en brazos, ingresó a la iglesia Sagrado Corazón de Jesús en el centro de Frontera, habló con Dios y se retiró del lugar con los ojos llorosos y el corazón hecho pedazos.

Esa mujer era Karla, quien había dado a luz a una angelita a quien llamó Fernanda Valentina, la pequeña que nació con hidrocefalia, una acumulación de líquido adicional en los espacios normales del interior del encéfalo ese líquido suele provocar un aumento del tamaño del cráneo y problemas de desarrollo.

En aquel entonces Karla comentó a Periódico La Voz que sentía una pena enorme por el diagnóstico de los médicos y que quería bautizarla porque la iban a someter a una cirugía, su bautizo fue realizado de manera precipitada y mucha gente que conoció la historia de Karla y Vale, quiso unirse y participar.

Hubo quien le regaló un pastel, le llevó un regalo, le compró el vestido, la piñata, los zapatos todo eso incluso sin conocerla.

Y es que Valentina se ganó el amor y cariño de mucha gente que estuvieron al tanto, que vivieron junto con su madre la angustia en cada ocasión que la niña se puso mal y que pasaba días hospitalizada.

Valentina era una niña feliz, risueña que siempre buscaba la forma de comunicarse con su madre quien la conocía como la palma de su mano,  sin lugar a duda Valentina le hizo honor a su nombre porque desde el día uno se aferró a la vida.

Fue una niña muy valiente que vivió durante 6 largos años, los mejores años en la vida de su madre quien  siempre hizo todo lo necesario por sacarla adelante, nunca se rindió porque Valentina no lo hizo.

Desafortunadamente el pasado viernes su corazoncito dejó de latir, Valentina fue una niña milagro, el regalo más grande para su mamá que hoy está desecha y con el corazón lastimado, cuestionando el por qué Valentina tuvo que partir de este mundo, su cuerpo fue velado la tarde del sábado, la pequeñita ya está descansando en paz en los brazos de Dios.

“Gracias mi niña fuiste una guerrera hasta el último momento, el cielo está de fiesta porque recibe a una gran guerrera, me está doliendo el alma con tu partida no sabes cuanto, hoy dejaste este mundo para gozar de la gloria de Dios”, fueron las palabras de su madre. 

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