‘Es más el amor que me mueve’

Por: Mónica Meza

Homy Vielma todos los días sale a la calle en busca de personas que están en situación de calle, esto luego de los reportes por parte de los ciudadanos, él tiene un albergue  a lo que se los lleva y ahora necesita del apoyo de los ciudadanos para conseguir más camillas para ellos.

Juan Francisco Vielma mejor conocido como ”Homy Vielma”, fue adicto por mucho tiempo, intentó suicidarse en repetidas ocasiones pero después cambió su vida y hoy en día tiene un albergue, tiene un área donde los resguarda para que pasen 15 días aislados y no mezclar con el resto de los abuelos para no tener un brote de Covid.

“No he parado, es más el amor que me mueve, me parte ver a esas personas tiradas en la calle, yo tengo que ir por ellas”, comentó.

Hay gente que se lleva y se sale a la calle porque están acostumbrados a pedir, ese es su modo de vida,  por eso a ellos les lleva cobijas, sudaderas, chamarras, comida entre otras cosas.

Señaló que su principal arma es el amor, los abuelitos tienden mucho al suicidio, no tienen familia, algunos no son de Monclova como algunos abuelitos que se ha llevado al albergue, pero cuando empiezan a bromear o a sacar una sonrisa la situación cambia.

Indicó que sí los pública en redes sociales es para que si tienen familia lo puedan ver, también para protegerse porque a veces están enfermos, quebrados, lastimados, en ocasiones hasta con gusanos, pero también lo hace para que la gente le ayude a sostener este lugar.

“Actualmente son más de 22 personas, por lo que necesitamos camas o catres, hay muchos abuelitos que están abandonados, aquí estoy y los vamos a rescatar, pero si necesitamos mucho apoyo porque yo no tengo ayuda gubernamental”, comentó.

Dijo que uno de los casos es de un abuelo que llegó y al día siguiente se puso a trapear, hizo mucho desorden, pero lo dejaron hacerlo porque esto los hace sentirse útiles.

Tiene abuelos con discapacidad y también con pie diabético, él mismo se encarga de las curaciones, pues asegura que la vida lo ha capacitados, ha tomado muchos cursos para poder auxiliarlos cuando sea necesario.

Dijo que mientras Dios se lo permita seguir haciendo esta labor, pues esto a él lo llena completamente, tanto que en agradecimiento por cuidar a un abuelo le prestaron una vivienda en Matamoros  número 425 a donde la gente puede acudir si así lo desean.

Además necesita alimentos, apoyo económico para los gastos de la casa, todo le ayuda, consomates, un par de calcetines y hasta un peso, para seguir apoyando a estas personas.

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