A través de la Secretaría de Fomento Agropecuario obtienen con engaños datos de ejidatarios y les pidieron montos entre 100 a 150 mil pesos.
Por: carolina salomon
Secretaría de Fomento Agropecuario fue víctima de una estafa telefónica, delincuentes se hicieron pasar por empleados de CONAFOR y SINIIGA, logrando obtener el padrón y números telefónicos del sector campesino de varios ejidos, lo que desató una serie de intentos de extorsión a través de llamadas, mediante las cuales se les pidió a los productores montos de entre 100 y 150 mil pesos para acceder a un programa federal que, en realidad, no existía.
Gabriel Santos Martínez, director de Seguridad Pública, se reunió ayer con los comisariados de los ejidos afectados para abordar la situación y garantizar la seguridad de los productores.
Afortunadamente, ninguno de los campesinos cayó en la extorsión, ya que los ejidatarios, conscientes de que estas situaciones ya se habían registrado en años pasados, colgaron las llamadas y no accedieron a las demandas de dinero.
Confirmó que el caso será manejado por la policía de inteligencia, y los números de los delincuentes serán revisados por la Fiscalía del Estado, que se encargará de investigar el origen de las llamadas.
"Ellos accedieron a colgar. Ahora, ya conocen los indicios de extorsión y actúan con cautela", comentó.
Los ejidos afectados incluyen San Miguel, Estancias, El Oro, Salitrillos y La Curva de Juan Sánchez, quienes expresaron su inquietud por el reciente intento de extorsión que sufrieron apenas el pasado viernes.
En respuesta, el director de Seguridad Pública se comprometió a brindarles la seguridad necesaria y les ofreció su apoyo en caso de cualquier situación sospechosa.
"Lo primero es atender esta problemática, ya se les ha dado la seguridad de que cualquier cosa, me llamen por teléfono para atenderlos. Si ven algo extraño en sus casas o localidades, deben avisarnos", afirmó.
La comunidad campesina de Monclova, alertada por este incidente, está tomando precauciones adicionales para evitar caer en futuros intentos de estafa, confiando en las autoridades locales para resolver la situación.