La popularidad de las fajas y shorts moldeadores se ha disparado en redes sociales.
Por: Adriana Cruz
En comercios y puestos de ropa ubicados en la zona centro de Monclova se ofertan prendas moldeadoras que prometen transformar la silueta de manera inmediata. Se trata de shorts y fajas con relleno integrado en caderas y glúteos, exhibidos en maniquíes con figuras pronunciadas y anunciados de forma directa al público.
Los precios de estos productos oscilan entre los 280 y 310 pesos, dependiendo del modelo y color. El short con relleno para cadera alcanza los 310 pesos, mientras que las fajas tipo short levantaglúteos, principalmente en tonos beige y negro, se venden desde 280 pesos, de acuerdo con lo observado en los locales.
La demanda de prendas moldeadoras ha crecido entre artistas y presentadores en Monclova.Personas que atienden estos negocios señalaron que sí son productos muy vendidos, especialmente entre quienes realizan shows, como travestis y payasitos, ya que les permiten modificar su imagen de forma rápida para presentaciones, espectáculos o vestuario escénico. Indicaron que la demanda ha sido constante y que varios clientes regresan por el mismo tipo de prenda.
La popularidad de las fajas y shorts moldeadores se ha disparado en redes sociales.La popularidad de este tipo de artículos también ha crecido a partir de la conversación en redes sociales, luego de que se viralizara la crítica hacia Ángela Aguilar, esposa del cantante Christian Nodal, a quien algunos usuarios compararon o señalaron por presuntamente usar esponjas o rellenos para acentuar su figura. A partir de ese debate, el uso de prendas con "curvas instantáneas" volvió a colocarse en el centro de la discusión pública.
Monclova se convierte en un centro de venta de ropa moldeadora accesible.Aunque estas prendas no son nuevas en el mercado, su visibilidad se ha incrementado en el comercio popular, donde se promueven como una alternativa accesible frente a cirugías, rutinas de ejercicio o tratamientos estéticos costosos. Para algunas personas representan una opción práctica; para otras, refuerzan estereotipos sobre cómo "debe" verse un cuerpo.
La oferta abierta de estos productos en pleno centro de Monclova refleja una realidad cotidiana: la imagen corporal también es un negocio, uno que se vende sin rodeos, se alimenta de tendencias virales y continúa generando opiniones encontradas.