Sandra de Luna; directora general de la dependencia destacó que los números al respecto son aterradores
Por: Mónica Meza
“Los feminicidios no tienen freno, las mujeres en México están muriendo a un ritmo aterrador porque en México más de 10 mujeres son asesinadas al día y solo el 24% de estos casos son investigados como feminicidios”, señaló Sandra de Luna; directora general del Comité de Protección y Orientación Contra la Violencia Intrafamiliar (Coprovi).
Estas cifras las reporta mes tras mes el secretariado ejecutivo del sistema nacional de Seguridad Pública que también ha determinado a través de análisis e investigaciones que México rompió la cifra histórica de mujeres asesinadas.
Desgraciadamente en las fiscalías, muchos de estos casos en sus carpetas de investigación las inician como homicidios dolosos cuando existe un protocolo que indica que cualquier asesinato de mujer debe considerarse un feminicidio.
“Quienes atendemos y defendemos a mujeres víctimas de violencia familiar y de género, sabemos que los feminciidios o el incremento en estadísticas de la violencia a las mujeres se atribuye a un machismo cultural arraigado pero también a un sistema ministerial plagado de problemas, a esto se suma la tipificación de delitos que se ha modificado a tal grado que es más difícil acreditar el intento de feminicidio muchos solo se van como lesiones graves
Eso merma el interés de las mujeres víctimas de violencia familiar extrema a denunciar las agresiones por parte de sus parejas, el pasado 03 de febrero cumplieron 18 años de estar prestando atención y protección a mujeres e hijos víctimas de violencia familiar extrema
Esta surgió como alternativa para las mujeres que no pueden acceder a la justicia y tener una vida libre de violencia, es una organización civil que no depende de institución pública ni de gobierno federal, estatal y municipal
A lo largo de estos años las fundadoras han participado en distintos proyectos a nivel federal, donde un comité dictaminador determina sí el proyecto es a fín a las metas que se establecen para atender a las mujeres que ingresan al refugio y quienes acuden a la asesoría psicológica.
Desgraciadamente en estos años no se ha logrado como organización ni red que exista un presupuesto etiquetado para brindar este servicio, es una lucha constante, se busca la manera de disponer de recursos que satisfagan las necesidades de las mujeres que ingresan que han sido más de 400 mujeres y más de 600 niños y niñas con atención psicológica, legal, médica, hospedaje vestido y alimentación.