Por El Eventual
Por: El Eventual
Es correcto el comentario de buen número de trabajadores de AHMSA cuando dicen que la postura de Juan Antonio Cuellar, de laminadora en caliente es un tanto fuera de orden, señalan que en los tiempos buenos fue el favorecido de muchas maneras, que se encuentra desesperado por asuntos familiares.
Pero de eso a que trate de encender lumbre como que esta fuera de todo orden moral, sobre todo cuando exige, que no pide, exige la presencia del licenciado Enrique Rivera, el ejecutivo no maneja dinero, su responsabilidad es otra, además es el más interesado en que trabajadores reciban su dinero.
Los tiempos actuales son para permanecer unidos, en calma es cierto que en el trascurso de la semana que hoy inicia pueden surgir buenas noticias, de eso no hay la menor duda y la empresa volverá de manera paulatina a recuperar su actividad para el bien de toda la región centro y carbonífera.
Así que la recomendación es esperar, ser pacientes, la empresa es noble en el transcurso de la semana pasada renovó el contrato a cerca de 500 eventuales, les aseguró el empleo, por si fuera poco paga integro el salario sin que hagan nada, otras empresas ya hubieran optado por reducir el salario a un 50 por ciento y reducir la plantilla laboral, cuestión de valorar.
Y hoy como todos los lunes el fiscalista Cesar Villarreal Ramos, comparte esta bonita reflexión, en estos aciagos días de dudas, de información de todo tipo siempre es bueno empezar con una lectura que nos alegre y acompañe toda la semana, así adelante con la lectura.
Cuando estás frente a un espejo: ¿Cómo te ves? ¿Ganador o Perdedor?
Algunas personas tienen una visión perdedora de ellos, se ven a sí mismos como “miserables”, “gusanos” y todo lo despectivo que puedan llegar a ser. Viven bajo el síndrome del “patito feo” y se lo refuerzan cada vez que tienen un revés o un fracaso económico, emocional, sentimental o profesional e inclusive espiritual.
Las personas que se ven a sí mismas como perdedoras juegan al papel de la víctima, viven reaccionando y culpando a todos los que puedan de la vida que están llevando. Su canción favorita “pobre de mí que me tocó sufrir”. El enfoque de su vida es el sufrimiento, el dolor, la miseria, la tragedia, la vergüenza, la culpa.
Juegan el papel de la victima tan bien que son dignos de un premio de la academia de cine. Lo más triste es que piensa que nunca va a salir de su situación perdedora.
¿Tienes la mirada perdedora? ¿Te gustaría cambiar a una mirada ganadora?
Las personas con miradas ganadoras siempre asumen responsabilidad por sus vidas y están dispuestas a superar cualquier obstáculo en el camino. Esto significa que tendrán que aprender nuevas habilidades, adaptarse a los cambios, a abrir sus mentes y sus corazones a nuevas posibilidades.
Una persona que se ve como ganadora reconoce que la vida es dura, y siempre busca encontrar un nuevo camino, un nuevo enfoque. Su canción favorita “debe haber una manera de lograrlo”. Definitivamente tener una mirada ganadora es una elección y una determinación tremenda para superarse.
“Lo que hará de ti una persona ganadora o perdedora es la visión que tengas de ti mismo.” Has escuchado la frase “Los ojos son las ventanas del alma”, es muy cierta, allí se encuentra reflejada la personalidad del individuo. Jesucristo también nos mostró esta verdad
Nuestros ojos pueden reflejar luz u oscuridad, victoria o derrota, todo depende del alimento que yo le dé a mi vida, mente, alma. Si la alimento con cosas positivas voy a lograr cosas positivas, recuerda el principio “Todo lo que sembramos, eso cosechamos”.
Las grandes obras, los grandes inventos, las cosas maravillosas o asombrosas que podamos ver son resultados de una visión, de personas que mantenían una mirada ganadora ante la vida. La mirada ganadora es la mirada de la confianza, es la mirada de la fe.
Te pregunto ahora ¿Cuál mirada eliges hoy?
¿Estás listo(a) para dejar de culparte? ¿Estás dispuesto (a) a buscar ayuda para ver claro o mejor el potencial que hay en ti?