Los productores ganaderos deben reforzar tratamientos preventivos ante la amenaza del gusano barrenador.
Por: Gerardo Martínez
La detección del primer caso de gusano barrenador en Texas agravó la preocupación entre los productores ganaderos, quienes ven cada vez más lejana la reapertura de la frontera de Estados Unidos para la exportación.
Ganaderos de la región Centro señalaron que el avance de la plaga hacia Estados Unidos confirma la dificultad de contener el problema sanitario, particularmente ante la falta de una planta de mosca estéril que permita combatir de manera efectiva la propagación del insecto.
Marco Antonio Rodríguez Galaz, presidente de la Asociación Ganadera, mencionó que el hallazgo del caso en territorio estadounidense era algo que tarde o temprano iba a ocurrir por la cercanía con México. "Ya era imposible que no se fuera a ver este caso del gusano barrenador en Texas, yo creo que ya se había tardado".
El dirigente lamentó que esta situación complique aún más las expectativas de reapertura de la frontera, tema que mantiene en incertidumbre al sector exportador. Aunque reconoció que las autoridades han realizado esfuerzos para frenar la propagación de la mosca, el problema seguirá creciendo mientras que no entre en operación la planta de mosca estéril proyectada por el Gobierno Federal.
La construcción de esta planta tardará alrededor de un año, por lo que por lo pronto los productores deben mantener vigilancia constante sobre el ganado y reforzar tratamientos preventivos. Rodríguez Galaz explicó que actualmente no existe una vacuna para combatir el gusano barrenador, por lo que únicamente se utilizan desparasitantes para eliminar las larvas y huevecillos.