La secretaria de Medio Ambiente, Alicia Bárcena, anunció que se evaluarán pruebas piloto para la extracción de gas shale en Coahuila, aunque aún no hay condiciones para su explotación.
Por: Gerardo Martínez
La posibilidad de que Coahuila participe en estudios y eventuales pruebas para la extracción de gas shale despertó expectativas positivas entre empresarios de la región Centro sobre el futuro de esta industria en la entidad.
Aunque el Gobierno federal aclaró que todavía no existen condiciones para avanzar hacia la explotación mediante fracturación hidráulica, el avance que existe dentro del proceso y los estudios que se realizarán generan la confianza entre empresarios de que en poco tiempo se inicie el proceso.
Durante su comparecencia ante la Cámara de Diputados, la secretaria de Medio Ambiente Alicia Bárcena explicó que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo autorizó que un grupo de expertos analice la viabilidad de realizar pruebas piloto, principalmente para determinar si puede utilizarse agua salada y profunda en el proceso.
Precisó que México todavía no está en condiciones de desarrollar esta actividad y antes se tienen que actualizar las normas y resolverse aspectos técnicos relacionados con el manejo y tratamiento del agua.
La cuenca Sabinas-Burro-Picachos, que comprende territorio de Coahuila y Nuevo León, es la región identificada para evaluar la viabilidad de esta técnica.
Para Humberto Prado, presidente de la CMIC Monclova, el avance del proyecto representa una oportunidad para la región Centro, Carbonífera y Norte del estado, al considerar que la actividad podría generar una demanda de mano de obra y beneficiar a distintos sectores de servicios.
"Ya esto, pues como te digo, es un hecho", sostuvo el empresario, quien estimó que, de concretarse el proyecto, la explotación podría comenzar en un periodo de un año o año y medio.
Prado señaló que, desde su perspectiva, existen estudios realizados desde años atrás y que las nuevas técnicas utilizadas para la extracción permitirían reducir el impacto ambiental en el proceso.
El presidente de la CMIC consideró que una eventual actividad relacionada con el gas shale tendría efectos más allá de las empresas directamente involucradas en la extracción, debido a la contratación de trabajadores y al incremento en la demanda de servicios.